Mañana los fantasmas del
pasado buscaran mi corazón
como fieras en casería, pues
ahora tengo la fuerza para
enfrentarlos, me querrán atrapar
entre sus fauces para lastimarme
el alma, pues yo los esperare
con la mirada erguida y el corazón
revestido por el amor, los dejare
ser amigos de mi soledad,
revolcándose en los recuerdos,
aparecerán tenues entre las risa
de las estrellas para darles
ese bello matiz que a mi
corazón le corresponde.