Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fantasmas se dejan caer insistentes en mi cabeza
la azotan sin misericordia,
queriendo encallar en mi corazón
haciendo vacilar su ritmo al palpitar.
Fantasmas se regocijan en misterios
bailando sobre una lápida petrificada
deseando propiciar mi desvelo,
que en degüello se acerca a mi garganta.
¿Cuál es la cuestión del cuestionamiento?
acaso me someto a mis fantasmas
y mancebo dejo seccionar mi cuerpo,
desmembrando miembros,
que entre la agobiante neblina espesa,
se dejan descuartizar irritantes.
Como huracán imprevisto te asomas
y me subyuga tu alma
haciendo más encarnizada
la visión de mis fantasmas
que no pretenden dejarse abatir en la batalla.
Entre fantasmas me despierto
y me sorprendo asistiendo a tu exquisito espíritu,
el que se ha metido insistente,
para perderme eterno entre las llagas de tus fantasmas,
que han conmocionado la apatía del que me llevaba ..
la azotan sin misericordia,
queriendo encallar en mi corazón
haciendo vacilar su ritmo al palpitar.
Fantasmas se regocijan en misterios
bailando sobre una lápida petrificada
deseando propiciar mi desvelo,
que en degüello se acerca a mi garganta.
¿Cuál es la cuestión del cuestionamiento?
acaso me someto a mis fantasmas
y mancebo dejo seccionar mi cuerpo,
desmembrando miembros,
que entre la agobiante neblina espesa,
se dejan descuartizar irritantes.
Como huracán imprevisto te asomas
y me subyuga tu alma
haciendo más encarnizada
la visión de mis fantasmas
que no pretenden dejarse abatir en la batalla.
Entre fantasmas me despierto
y me sorprendo asistiendo a tu exquisito espíritu,
el que se ha metido insistente,
para perderme eterno entre las llagas de tus fantasmas,
que han conmocionado la apatía del que me llevaba ..