NARVALVIANNI
Poeta recién llegado
Aun en mi sensación de vino
añoro lo que elementalmente estaba ido en tu alma,
cuando estaba cerca de ti estaba tan lejos de todos
sin impórtame mucho me expulso fuera.
Como una ola que sale de un pozo nadie lo espera.
¡Ah nada se parece a esto que siento ahora!
Ni la duda que no me soporta, ni una profunda herida
ni tu mirada que en mi ya no se fija,
ni la rosa medio seca que reniega de mi vida
reniega por que no supe tenerla ni cuidarla.
Aun en estas odas, aun en mi espiga ebria
que desata en mi corazón la ausencia en la copa
la compañía hermosa de mi lúgubre sombra
no se traga ni mi verso ni mi promesa.
Tu lo sabes ahora, que ya no habrá hora ni respuesta.
Ya no existirá para nuestra compañía un idioma.
Todo lo extraviado compuso su tristeza
entonces canté enmarañado la confusa oda
que hasta mi trajo una desgarrada mensajera.
Yo no la quiero ni por lejana ni por impropia.
pero tu redujiste algo que yo llamaba vida
y la hilvanaste sobre todas mis maravillas.
Como este día mi poema no tiene boca.
No puede llegar a decirte como es mi amargura
sembrada a la orilla de mi impura desgana
y nacida como hija de una fúnebre luna.
Aun te quiero es cierto
Pero mis manos no tocaran tu cintura de nuevo;
Aun te quiero créelo
Pero ya no te puedo dar todas las cosas.
Te quiero por que quiero quererte de otra manera.
Por que aunque tu fueras otra
yo siempre querré a la misma.
Tu siempre vienes de golpe,
como ola ó lluvia, pero no importa cuantos;
dame siquiera una disculpa
no recuerdes lo que he dejado de ser
sino lo que ya no guardo en secreto,
el querer que te espera es demasiado
y no sabes cuantas veces te espero.
Triste sin importar si esta triste
yo convierto para ti los vientos
sostengo los seres de la noche
y te los doy desde mi intranquilo norte
hasta mi sur llegan tus sublimes cantos.
¡Si eso hizo otro hombre
entonces yo soy el dios de todos los meses!
¡AH cada día se vuelve cansancio!
y un día ese cansancio se volverá desolación
y dicho sentimiento se volverá olvido,
esperare que pasé esta noche
ver que piensas mañana, voy a dormir en tu carne
tu recuerdo no madura todavía
pero mi amor se quema con las horas
aun en este poema vive la tempestad que empuja.
Amigos y personas no saben
pero tu no eres mi fatiga
eres la partitura sagrada de la ausencia.
Te están quitando todo,
todo lo que eras, lo que eres, todo lo que serás.
Se va de ti la magia infinita
se va todo por me estoy hiendo.
Mi voz vuelve al polvo
y mi latido ya no será para nosotros.
añoro lo que elementalmente estaba ido en tu alma,
cuando estaba cerca de ti estaba tan lejos de todos
sin impórtame mucho me expulso fuera.
Como una ola que sale de un pozo nadie lo espera.
¡Ah nada se parece a esto que siento ahora!
Ni la duda que no me soporta, ni una profunda herida
ni tu mirada que en mi ya no se fija,
ni la rosa medio seca que reniega de mi vida
reniega por que no supe tenerla ni cuidarla.
Aun en estas odas, aun en mi espiga ebria
que desata en mi corazón la ausencia en la copa
la compañía hermosa de mi lúgubre sombra
no se traga ni mi verso ni mi promesa.
Tu lo sabes ahora, que ya no habrá hora ni respuesta.
Ya no existirá para nuestra compañía un idioma.
Todo lo extraviado compuso su tristeza
entonces canté enmarañado la confusa oda
que hasta mi trajo una desgarrada mensajera.
Yo no la quiero ni por lejana ni por impropia.
pero tu redujiste algo que yo llamaba vida
y la hilvanaste sobre todas mis maravillas.
Como este día mi poema no tiene boca.
No puede llegar a decirte como es mi amargura
sembrada a la orilla de mi impura desgana
y nacida como hija de una fúnebre luna.
Aun te quiero es cierto
Pero mis manos no tocaran tu cintura de nuevo;
Aun te quiero créelo
Pero ya no te puedo dar todas las cosas.
Te quiero por que quiero quererte de otra manera.
Por que aunque tu fueras otra
yo siempre querré a la misma.
Tu siempre vienes de golpe,
como ola ó lluvia, pero no importa cuantos;
dame siquiera una disculpa
no recuerdes lo que he dejado de ser
sino lo que ya no guardo en secreto,
el querer que te espera es demasiado
y no sabes cuantas veces te espero.
Triste sin importar si esta triste
yo convierto para ti los vientos
sostengo los seres de la noche
y te los doy desde mi intranquilo norte
hasta mi sur llegan tus sublimes cantos.
¡Si eso hizo otro hombre
entonces yo soy el dios de todos los meses!
¡AH cada día se vuelve cansancio!
y un día ese cansancio se volverá desolación
y dicho sentimiento se volverá olvido,
esperare que pasé esta noche
ver que piensas mañana, voy a dormir en tu carne
tu recuerdo no madura todavía
pero mi amor se quema con las horas
aun en este poema vive la tempestad que empuja.
Amigos y personas no saben
pero tu no eres mi fatiga
eres la partitura sagrada de la ausencia.
Te están quitando todo,
todo lo que eras, lo que eres, todo lo que serás.
Se va de ti la magia infinita
se va todo por me estoy hiendo.
Mi voz vuelve al polvo
y mi latido ya no será para nosotros.
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