Ciela
Poeta veterano en el portal
No se si será éste el espacio adecuado para dar una noticia que a mi me llena de alegría. Se que algunos de ustedes también se alegrarán.
Nuestro compañero y Mi Amigo, el controversial y romántico Galliano, a quien yo llamo Cabezota porque es peleador, testarudo y tan obstinado como tierno, ha sido premiado.
Obtuvo el Primer Premio en Poesia en el VIII CERTAMEN LITERARIO LETRAS DE BAÑOS CÁSERES ESPAÑA.
Sólo por este merecido premio disculpo a este Loquillo que haya estado poco presente en el foro y que nos haya privado de su producción. Le perdono también que sea tan vagoneta para hacerse presente en nuestros intentos poéticos. El tipo se las traía y se las trae...
Para culminar, transcribo aquí el poema, del que alguna vez pudimos disfrutar, y por el que fue premiado. A disfrutarlo, pues:
Palabras de una mujer, en sepia
Por Marcelo Galliano
Regálame un momento. Que la pasión de antaño
no se evapore inquieta al trote de los años
y que el precioso elíxir de nuestra vieja copa
no se derrame a causa de un tiempo que provoca.
Acaso ¿quién ha dicho que el amor no envejece?
se va desvaneciendo, tal cual, como las mieses
que pierden su equilibrio al viento destemplado.
Así es como he sentido tu voz de enamorado
erosionarse y lejos retumbar en la aurora
pero con otro timbre, como si cada hora
nos esculpiese el alma con cincel infinito
privándonos la magia -cual si estuviese escrito-.
No somos, reconozco, los jóvenes de entonces,
la gente que se ama no perdura en los bronces,
el acto más heroico de los seres -quererse-
se diluye en el aire a costa de perderse
Las miradas no dejan documentos certeros,
el perfume a pupila va escapando primero,
luego cada caricia va perdiendo tibieza
con la brisa que ensucia de canas mi cabeza.
Pero nadie te dijo que mi piel era eterna,
ni que estuviera exenta del reloj que gobierna.
La luna no se quiebra, ni la estrella, ni el río;
otras cosas se mellan: tus ojos y los míos.
Tan sólo estoy rogando un instante siquiera
para mentirnos juntos la falsa primavera,
para pensar, acaso, que hoy volvemos a vernos
como amantes lozanos -presurosos y tiernos-.
Miénteme con tus dedos y acaricia mi cara
simulando que tengo mejillas nacaradas,
y arráncame del lecho y llévame a la lluvia,
abrázame en el agua que la tarde diluvia.
Puéblame con tu aliento de antiguo adolescente
mordiéndome, travieso, los carrillos, la frente,
fingiendo que en tus brazos está una joven loca.
Sembrándola de besos floréceme la boca.
Que después de esa escena tan mendaz, tan incierta,
toleraré, valiente, cada corola yerta
de las flores marchitas, remembranzas gastadas
de un amor que se muere, sin vestigios ni nada.
Que este premio constituya un estímulo no sólo para Cabezota, sino para todos mis compañeros de Mundo Poesía.
Saludos a todos y un Abrazo especial para Marcelo.
Ciela de Buenos Aires.
Nuestro compañero y Mi Amigo, el controversial y romántico Galliano, a quien yo llamo Cabezota porque es peleador, testarudo y tan obstinado como tierno, ha sido premiado.
Obtuvo el Primer Premio en Poesia en el VIII CERTAMEN LITERARIO LETRAS DE BAÑOS CÁSERES ESPAÑA.
Sólo por este merecido premio disculpo a este Loquillo que haya estado poco presente en el foro y que nos haya privado de su producción. Le perdono también que sea tan vagoneta para hacerse presente en nuestros intentos poéticos. El tipo se las traía y se las trae...
Para culminar, transcribo aquí el poema, del que alguna vez pudimos disfrutar, y por el que fue premiado. A disfrutarlo, pues:
Palabras de una mujer, en sepia
Por Marcelo Galliano
Regálame un momento. Que la pasión de antaño
no se evapore inquieta al trote de los años
y que el precioso elíxir de nuestra vieja copa
no se derrame a causa de un tiempo que provoca.
Acaso ¿quién ha dicho que el amor no envejece?
se va desvaneciendo, tal cual, como las mieses
que pierden su equilibrio al viento destemplado.
Así es como he sentido tu voz de enamorado
erosionarse y lejos retumbar en la aurora
pero con otro timbre, como si cada hora
nos esculpiese el alma con cincel infinito
privándonos la magia -cual si estuviese escrito-.
No somos, reconozco, los jóvenes de entonces,
la gente que se ama no perdura en los bronces,
el acto más heroico de los seres -quererse-
se diluye en el aire a costa de perderse
Las miradas no dejan documentos certeros,
el perfume a pupila va escapando primero,
luego cada caricia va perdiendo tibieza
con la brisa que ensucia de canas mi cabeza.
Pero nadie te dijo que mi piel era eterna,
ni que estuviera exenta del reloj que gobierna.
La luna no se quiebra, ni la estrella, ni el río;
otras cosas se mellan: tus ojos y los míos.
Tan sólo estoy rogando un instante siquiera
para mentirnos juntos la falsa primavera,
para pensar, acaso, que hoy volvemos a vernos
como amantes lozanos -presurosos y tiernos-.
Miénteme con tus dedos y acaricia mi cara
simulando que tengo mejillas nacaradas,
y arráncame del lecho y llévame a la lluvia,
abrázame en el agua que la tarde diluvia.
Puéblame con tu aliento de antiguo adolescente
mordiéndome, travieso, los carrillos, la frente,
fingiendo que en tus brazos está una joven loca.
Sembrándola de besos floréceme la boca.
Que después de esa escena tan mendaz, tan incierta,
toleraré, valiente, cada corola yerta
de las flores marchitas, remembranzas gastadas
de un amor que se muere, sin vestigios ni nada.
Que este premio constituya un estímulo no sólo para Cabezota, sino para todos mis compañeros de Mundo Poesía.
Saludos a todos y un Abrazo especial para Marcelo.
Ciela de Buenos Aires.
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