laprincesadelasletras
Poeta recién llegado
Gúardame en el regazo de tu voz, Felipe,
y acuna mis cavilaciones con tu aliento.
Ábreme tu puerta de roble, tengo que decirte...
tanto que sentirte, que abrirte y no hay tiempo,
no hay vida, !No, nada es suficiente!
Mi amor se alimenta de tu ser intocable,
insasible proeza de manos empíreas....
¿Cómo ensanchar mi espíritu para alcanzarte?
Rayando en la desesperanza y odiando la vida corpórea
Quisiera ser el vacío para que puedas colmarme.
Con mi delirio se escribió tu nombre Felipe,
yo que todo lo amo a través de tus ojos...
desdeñando mi ser si te olvido, debo decirte.
Pues si ha de haber certeza en mi enojo,
proviene del vertiginoso miedo a no sentirte.
!Dios, espero hayas reservado sus labios al crearlos!
mi voluntad te ofrezco a cambio de su virtud.
En ellos se consuman mis sueños a plenitud,
y se renueva el deseo de sentirlos y adorarlos,
idealizarlos y cosechar en ellos todo lo que eres tú.
y acuna mis cavilaciones con tu aliento.
Ábreme tu puerta de roble, tengo que decirte...
tanto que sentirte, que abrirte y no hay tiempo,
no hay vida, !No, nada es suficiente!
Mi amor se alimenta de tu ser intocable,
insasible proeza de manos empíreas....
¿Cómo ensanchar mi espíritu para alcanzarte?
Rayando en la desesperanza y odiando la vida corpórea
Quisiera ser el vacío para que puedas colmarme.
Con mi delirio se escribió tu nombre Felipe,
yo que todo lo amo a través de tus ojos...
desdeñando mi ser si te olvido, debo decirte.
Pues si ha de haber certeza en mi enojo,
proviene del vertiginoso miedo a no sentirte.
!Dios, espero hayas reservado sus labios al crearlos!
mi voluntad te ofrezco a cambio de su virtud.
En ellos se consuman mis sueños a plenitud,
y se renueva el deseo de sentirlos y adorarlos,
idealizarlos y cosechar en ellos todo lo que eres tú.