* Fuente: THE Objective*
En mayo de 1923 tuvimos en España al joven Ernest junto a su editor Robert McAlmon que viajan de Madrid al Sur: Ronda, Málaga, Granada y Sevilla donde en la capital madrileña asisten a una corrida de toros en la desaparecida plaza de la carretera de Aragón en la que torean Gitanillo de Ricla, Villalta y Chicuelo. Era la feria de San Isidro y según el catedrático Ricardo Marín Ruíz, de la Universidad de Castilla- La Mancha, le inculca a Hemingway "el interés por los toros Gertrude Stein que había estado en Pamplona con Alice Toklas, y a la sazón pareja de Stein por entonces"
Es aquí en mayo de 1923, cuando el escritor se "enamora de los toros"
Sin embargo no fue en Madrid sino en Sevilla, señala su última biógrafa Mary V. Dearborn que lo sitúa en Sevilla en esas fechas.
Leído el reportaje del escritor he pretendido trasladar la posible visión del espectáculo a los ojos del escritor en mi soneto: "Feria de Sevilla"
Simplemente como curiosidad
FERIA DE SEVILLA
Se enjalbega Sevilla luz de gala;
el coso asiste a su mejor torneo
la arena brilla, y en su cabrilleo
revolotean abanicos de ala.
Sobre el tendido sol, el sol se encala
de trajes, y mantillas, y toreo
y alegres con su acento, y el ceceo,
escotes como tigres de bengala.
Los botijos refrescan manzanillas
que ofrecen sin pudor las gitanillas
que al aire lanzan besos carmesíes.
Y en el ruedo, cinqueño y bravo, el toro
exhala con su aliento el gran desdoro
que brilla en una sangre de rubíes.
José Soriano Simón
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En mayo de 1923 tuvimos en España al joven Ernest junto a su editor Robert McAlmon que viajan de Madrid al Sur: Ronda, Málaga, Granada y Sevilla donde en la capital madrileña asisten a una corrida de toros en la desaparecida plaza de la carretera de Aragón en la que torean Gitanillo de Ricla, Villalta y Chicuelo. Era la feria de San Isidro y según el catedrático Ricardo Marín Ruíz, de la Universidad de Castilla- La Mancha, le inculca a Hemingway "el interés por los toros Gertrude Stein que había estado en Pamplona con Alice Toklas, y a la sazón pareja de Stein por entonces"
Es aquí en mayo de 1923, cuando el escritor se "enamora de los toros"
Sin embargo no fue en Madrid sino en Sevilla, señala su última biógrafa Mary V. Dearborn que lo sitúa en Sevilla en esas fechas.
Leído el reportaje del escritor he pretendido trasladar la posible visión del espectáculo a los ojos del escritor en mi soneto: "Feria de Sevilla"
Simplemente como curiosidad
FERIA DE SEVILLA
Se enjalbega Sevilla luz de gala;
el coso asiste a su mejor torneo
la arena brilla, y en su cabrilleo
revolotean abanicos de ala.
Sobre el tendido sol, el sol se encala
de trajes, y mantillas, y toreo
y alegres con su acento, y el ceceo,
escotes como tigres de bengala.
Los botijos refrescan manzanillas
que ofrecen sin pudor las gitanillas
que al aire lanzan besos carmesíes.
Y en el ruedo, cinqueño y bravo, el toro
exhala con su aliento el gran desdoro
que brilla en una sangre de rubíes.
José Soriano Simón
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