FIAT LUX
El alfanje de la luna saja el plácido azul del cielo
Se escapa la turbia sangre y algunos lobos aúllan
Cargo con mis pecados más sucios y busco mi madriguera
Suenan los cuernos de caza y cierran ya las tabernas.
Las fálicas chimeneas de los hornos crematorios
arrojan contra el cielo el veneno de sus humos
humos que pesan como el crimen que los alimenta
humano crimen lanzado como un insulto o un vómito
contra el azul santuario de los dioses.
Desmenuzando minutos o piedras en pos de arena
me consuela el viejo roble de hojas perecederas
me consuelan las hormigas que definen su geometría
trazando su caminar perpendicular al cielo
en versión menor y oscura de las nubes.
Mis uñas remedo de puñales florentinos
mis uñas que acarician los aceros
mis uñas que te arrancan placeres prohibidos
mis uñas cálamos afilados para escribir sobre tu vientre
sangrantes versos de amor.
Caigan sobre mi lacerado costado
los crímenes que mis uñas dejan enrojeciendo su paso
mientras libamos los más dulces venenos
proemios de los remotos arcanos
que en sus jugos enterraron los dioses.
Hágase por fin la luz que se esconde en las tinieblas
brillen los falsos oropeles y vuelen los inocentes
buscando horizontes buscando mundos sin países ni fronteras
mundos que sean metáforas y reposo de las aves migratorias
de las almas inquietas de los requiebros que la luna
recibe sin remitente.
Fiat lux y renazca el Universo.
El alfanje de la luna saja el plácido azul del cielo
Se escapa la turbia sangre y algunos lobos aúllan
Cargo con mis pecados más sucios y busco mi madriguera
Suenan los cuernos de caza y cierran ya las tabernas.
Las fálicas chimeneas de los hornos crematorios
arrojan contra el cielo el veneno de sus humos
humos que pesan como el crimen que los alimenta
humano crimen lanzado como un insulto o un vómito
contra el azul santuario de los dioses.
Desmenuzando minutos o piedras en pos de arena
me consuela el viejo roble de hojas perecederas
me consuelan las hormigas que definen su geometría
trazando su caminar perpendicular al cielo
en versión menor y oscura de las nubes.
Mis uñas remedo de puñales florentinos
mis uñas que acarician los aceros
mis uñas que te arrancan placeres prohibidos
mis uñas cálamos afilados para escribir sobre tu vientre
sangrantes versos de amor.
Caigan sobre mi lacerado costado
los crímenes que mis uñas dejan enrojeciendo su paso
mientras libamos los más dulces venenos
proemios de los remotos arcanos
que en sus jugos enterraron los dioses.
Hágase por fin la luz que se esconde en las tinieblas
brillen los falsos oropeles y vuelen los inocentes
buscando horizontes buscando mundos sin países ni fronteras
mundos que sean metáforas y reposo de las aves migratorias
de las almas inquietas de los requiebros que la luna
recibe sin remitente.
Fiat lux y renazca el Universo.
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