José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hubo una gran fiesta en mi jardín
la amapola bailaba con el alhelí
la rosa coqueta con sus espinas hirientes
le regalaba versos al oloroso jazmín.
La dama noche con su fragancia de Dior
necesitaba estar acompañada de los pensamientos
con sus múltiples colores, y gran delicadez
los geranios en flor, los alhelíes y un ruiseñor
danzaban al son de la música de un gran saxofón.
Las margaritas y las azaleas hacían pareja
con el brezo y la camelia que hacían sonar
una delicada melodía de piano y trompeta.
La petunia y la uña de gato
se abrazaban con gran entusiasmo
y danzaban al son del acordeón.
La hortensia y la amapola
con su ternura y fascinadora presencia
usaban el sintetizador y la guitarra eléctrica.
Una fiesta de fragancia y sonido
que hace presagiar que antes del olvido
hay una pasión con exaltación y cariño.
la amapola bailaba con el alhelí
la rosa coqueta con sus espinas hirientes
le regalaba versos al oloroso jazmín.
La dama noche con su fragancia de Dior
necesitaba estar acompañada de los pensamientos
con sus múltiples colores, y gran delicadez
los geranios en flor, los alhelíes y un ruiseñor
danzaban al son de la música de un gran saxofón.
Las margaritas y las azaleas hacían pareja
con el brezo y la camelia que hacían sonar
una delicada melodía de piano y trompeta.
La petunia y la uña de gato
se abrazaban con gran entusiasmo
y danzaban al son del acordeón.
La hortensia y la amapola
con su ternura y fascinadora presencia
usaban el sintetizador y la guitarra eléctrica.
Una fiesta de fragancia y sonido
que hace presagiar que antes del olvido
hay una pasión con exaltación y cariño.