Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella me quiere; me sonríe.
Me dibuja un florero, con el carboncillo, la goma de borrar y el paño.
Me entrega su obra efímera. Firmada, por detrás.
Después, la veo marchando, al caminar. Es espectacular. No quiero definirla.
No voy a apretujarla. Ni a contrarrestar su imperio y su tesón.
La saboreo: Está en mi mente y en mis labios.
Se expone como una nitidez sin exabruptos. Es una nube llena de bultos lógicos.
Me invita a determinar las existencias antojadizas que son como la mía, caprichosas.
Pero, ¡ Un momento ! Yo soy varonil, vida mía, y no me quejo.
Alta femineidad. ¡ Oh, cachorro humano ! Semi-hombre. ¡ Sé mi hombre !
Semi-dios. ¡ Sé mi dios ! Y se arrodilla. Y me limpia con saliva, como si fuera una escultura.
Mínima. Me tapo los oídos, con mis dedos índices.
No quiero volar. Necesito patinar.
Deslizándome, por las calles blandas y curvilíneas.
Por esos grandes tubos o túneles, desafiando a los vehículos motorizados.
Me dibuja un florero, con el carboncillo, la goma de borrar y el paño.
Me entrega su obra efímera. Firmada, por detrás.
Después, la veo marchando, al caminar. Es espectacular. No quiero definirla.
No voy a apretujarla. Ni a contrarrestar su imperio y su tesón.
La saboreo: Está en mi mente y en mis labios.
Se expone como una nitidez sin exabruptos. Es una nube llena de bultos lógicos.
Me invita a determinar las existencias antojadizas que son como la mía, caprichosas.
Pero, ¡ Un momento ! Yo soy varonil, vida mía, y no me quejo.
Alta femineidad. ¡ Oh, cachorro humano ! Semi-hombre. ¡ Sé mi hombre !
Semi-dios. ¡ Sé mi dios ! Y se arrodilla. Y me limpia con saliva, como si fuera una escultura.
Mínima. Me tapo los oídos, con mis dedos índices.
No quiero volar. Necesito patinar.
Deslizándome, por las calles blandas y curvilíneas.
Por esos grandes tubos o túneles, desafiando a los vehículos motorizados.
Última edición: