cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pongo ojos , nariz y boca, a rocas
mientras las veo, a distancia del camino,
imaginando rostros pétreos.
Admiro figuras en nubes, cuando el viento,
da forma, en conocidos animales, u otros
Imaginariamente deseados.
A distancia, celaje color naranja
telón de fondo, aquel paisaje, con sus
volcanes, cerros , y sus montañas;
cuando cae la tarde.
Ver reflejos de luz, en la nocturnidad
cuando, viento sopla la ola, y la luna, recién
asoma, su rostro; lago en reposo, volcán
besando su nube.
Observar pequeños soldados en marcha
compas del ruidoso tambor de lluvia,
con fuerza, golpea el asfalto, y surge
cual metamorfosis; serpiente de agua.
Como niños, durante la vida, recreamos
imaginación, en la Naturaleza,
transformando, lo que deseamos ver.
Veamos, oigamos, los relámpagos y truenos
tempestad; el sonar de los cañones,
dando bienvenida, al dios de la lluvia,
en su carroza de aguaceros.
mientras las veo, a distancia del camino,
imaginando rostros pétreos.
Admiro figuras en nubes, cuando el viento,
da forma, en conocidos animales, u otros
Imaginariamente deseados.
A distancia, celaje color naranja
telón de fondo, aquel paisaje, con sus
volcanes, cerros , y sus montañas;
cuando cae la tarde.
Ver reflejos de luz, en la nocturnidad
cuando, viento sopla la ola, y la luna, recién
asoma, su rostro; lago en reposo, volcán
besando su nube.
Observar pequeños soldados en marcha
compas del ruidoso tambor de lluvia,
con fuerza, golpea el asfalto, y surge
cual metamorfosis; serpiente de agua.
Como niños, durante la vida, recreamos
imaginación, en la Naturaleza,
transformando, lo que deseamos ver.
Veamos, oigamos, los relámpagos y truenos
tempestad; el sonar de los cañones,
dando bienvenida, al dios de la lluvia,
en su carroza de aguaceros.