rebecca zuñiga
Poeta recién llegado
Podría de verdad temerte,
esconderme en un hueco que no se parezca en nada a mi humanidad;
pero los errores que he cometido han evitado que me caiga y me quiebre el alma.
A lo mejor mis sueños no son del todo ciertos.
Quisiera que las nubes borraran mis recuerdos y aprender a tener paciencia antes de destruir todo un castillo que en un momento fue hermoso y lleno de estrellas que lucían más arregladas que la misma noche.
Ya no me interesa amarte, me tuviste y me perdiste.
Deberías saber que te necesite durante mucho tiempo,
pero no supiste ni acercarte a mi alma para hacerle compañía.
Por tanto tiempo creí que me amabas,
pero no fuiste más que la imagen perdida de un mentira que nacía y
moría a mi alrededor.
Fuiste parte de mis más profundos miedos,
te acostaste con mis fantasmas y
tuviste la caridad de devolverme todos mis demonios multiplicados. Ciertamente no sé cómo logré meterte en mis almanaques y hacerte parte de mi filosofía.
Todo pasa y lo que una vez me dolió ahora me arde y
hace que sienta que no hay nada bello en este lugar.
Ahora trató de esperar que las aspírales de la vida no me revuelquen,
que ya nada me haga llorar ni se me quiebre la mirada cada vez que te veo. Espero estar preparada para volcar mi condición humana y poder volar.
Hay historias que me inventé para volverte a ver.
Me importa tan poco la forma en que haces las cosas tan infantiles que haces.
No sé si en algún momento de mi existencia he sentido amor.
A lo mejor solo me he roto y he descuartizado lo que había dentro de mi para sentirme caer.
De veras que espero que mi corazón esté protegido para el último tango de mi vida.
Afianzaré mis manos y prepararé mis armaduras.
Me levantaré temprano a recoger el tiradero que dejaste y sobreviviré con las esperanzas heridas y guardando la distancia de mi alma.
Estoy bien.
esconderme en un hueco que no se parezca en nada a mi humanidad;
pero los errores que he cometido han evitado que me caiga y me quiebre el alma.
A lo mejor mis sueños no son del todo ciertos.
Quisiera que las nubes borraran mis recuerdos y aprender a tener paciencia antes de destruir todo un castillo que en un momento fue hermoso y lleno de estrellas que lucían más arregladas que la misma noche.
Ya no me interesa amarte, me tuviste y me perdiste.
Deberías saber que te necesite durante mucho tiempo,
pero no supiste ni acercarte a mi alma para hacerle compañía.
Por tanto tiempo creí que me amabas,
pero no fuiste más que la imagen perdida de un mentira que nacía y
moría a mi alrededor.
Fuiste parte de mis más profundos miedos,
te acostaste con mis fantasmas y
tuviste la caridad de devolverme todos mis demonios multiplicados. Ciertamente no sé cómo logré meterte en mis almanaques y hacerte parte de mi filosofía.
Todo pasa y lo que una vez me dolió ahora me arde y
hace que sienta que no hay nada bello en este lugar.
Ahora trató de esperar que las aspírales de la vida no me revuelquen,
que ya nada me haga llorar ni se me quiebre la mirada cada vez que te veo. Espero estar preparada para volcar mi condición humana y poder volar.
Hay historias que me inventé para volverte a ver.
Me importa tan poco la forma en que haces las cosas tan infantiles que haces.
No sé si en algún momento de mi existencia he sentido amor.
A lo mejor solo me he roto y he descuartizado lo que había dentro de mi para sentirme caer.
De veras que espero que mi corazón esté protegido para el último tango de mi vida.
Afianzaré mis manos y prepararé mis armaduras.
Me levantaré temprano a recoger el tiradero que dejaste y sobreviviré con las esperanzas heridas y guardando la distancia de mi alma.
Estoy bien.