maxmaniaco
Poeta asiduo al portal
La risa creció, como crecen los días
regados por las promesas del murmullo
y nuestro amor dejó beber
a la madeja de las caricias
en el paisaje de esos días lujuriosos
que lucubraron delirios
que protagonizamos juntos.
Siempre, tuvimos ese delicado modo desesperado
de pincelar los sueños en este mundo matérico
pero quiso la sanguina de la vida
que florecieran los volcanes
ese día que dijiste basta
y me tragué la fruta amarga
de la suave finalidad.
regados por las promesas del murmullo
y nuestro amor dejó beber
a la madeja de las caricias
en el paisaje de esos días lujuriosos
que lucubraron delirios
que protagonizamos juntos.
Siempre, tuvimos ese delicado modo desesperado
de pincelar los sueños en este mundo matérico
pero quiso la sanguina de la vida
que florecieran los volcanes
ese día que dijiste basta
y me tragué la fruta amarga
de la suave finalidad.