Yo Aurelio
Poeta recién llegado
Tendría que usar tus piernas como un asta
donde colgar, flaca , todos mis fracasos,
el ímpetu indolente
de tantos besos suicidas que en ti renacen
a la vera de tus labios lujuriosos,
pidiendo silencio en nuestro amanecer.
Tendría que poner un nudo entre tu insolencia y mi necesidad,
festejar de dia tus caricias nocturnas
y el fragor de tus caderas,
flaca,
como un día de fiesta, como volver a nacer.
Tendríamos flaca
que firmar un armisticio,
ni tú cavar trincheras,
ni yo volver a huir;
tendríamos que morirnos juntos
flaca,
yo al borde de tu furia
tu al ras de mis mentiras,
para en un orgasmo renacer.
tendríamos que inventar de nuevo el fuego flaca...
donde colgar, flaca , todos mis fracasos,
el ímpetu indolente
de tantos besos suicidas que en ti renacen
a la vera de tus labios lujuriosos,
pidiendo silencio en nuestro amanecer.
Tendría que poner un nudo entre tu insolencia y mi necesidad,
festejar de dia tus caricias nocturnas
y el fragor de tus caderas,
flaca,
como un día de fiesta, como volver a nacer.
Tendríamos flaca
que firmar un armisticio,
ni tú cavar trincheras,
ni yo volver a huir;
tendríamos que morirnos juntos
flaca,
yo al borde de tu furia
tu al ras de mis mentiras,
para en un orgasmo renacer.
tendríamos que inventar de nuevo el fuego flaca...