Martín Lucía
Poeta recién llegado
Tan flaca
pero tan llena de todo.
Tan dominada por el esqueleto
parece frágil.
Marcada por el yo interno,
por el traje de la muerte,
tan flaca
que casi no la percibe el viento
y la desprecia la gravedad.
Tan flaca que está casi ausente,
pero tan plena de todo.
Tanta totalidad
y tanto pellejo.
Casi anónima,
casi ausente,
pero tan próxima,
tan cruel con la distancia.
Tan flaca pero tan profunda
que en ella
lo demás es ausencia.
Tan esquemática,
tan minimalista,
pero tan máxima.
Tan flaca,
tan escurridiza,
pero tan llena de todo.
pero tan llena de todo.
Tan dominada por el esqueleto
parece frágil.
Marcada por el yo interno,
por el traje de la muerte,
tan flaca
que casi no la percibe el viento
y la desprecia la gravedad.
Tan flaca que está casi ausente,
pero tan plena de todo.
Tanta totalidad
y tanto pellejo.
Casi anónima,
casi ausente,
pero tan próxima,
tan cruel con la distancia.
Tan flaca pero tan profunda
que en ella
lo demás es ausencia.
Tan esquemática,
tan minimalista,
pero tan máxima.
Tan flaca,
tan escurridiza,
pero tan llena de todo.