Flash crack

Eee

Poeta recién llegado
Descansa. Descansa en paz. Yace en el portal de su casa. El cuello está roto y sale sangre de su boca. No está tan sucio, lo habían bañado hace una semana. Huele a trago y vómito. Cayó borracho del techo. Resbaló. Su padre tropezó barriendo la lluvia y lo empujó. Pudo no haberlo empujado, tropezar hacia otro lado. No quiso que nadie sospechara, por si alguien pasaba y lo veía. El padre también estaba borracho. Nadie más vio lo que sucedió. Estaban los dos solos. Pasaban el tiempo bebiendo. El hijo era sordo e idiota. Su hermana llegó y sintió compasión, lo bañó y le puso ropa limpia. No puedes tenerlo así –le reclamó-, es un ser humano. Él extrañaba a las empleadas que lo cuidaban cuando había dinero. Lo bañaban como se lava un trapo sucio. Le daban de comer metiéndole la cuchara hasta la garganta. Él creía que eso era cariño. Se acabó el dinero y las empleadas desaparecieron. Comenzó a compartir algo con su padre cuando cayó en la quiebra y ya no podía viajar: Toma, bebe –le dijo y le dio una botella de aguardiente. Entonces, doctor, puede hacer algo. Tal vez se recupere, tal vez no, ha recibido demasiados golpes en la cabeza. Señor, señor, su hijo está tirado en la calle. Déjalo ahí. Está muy golpeado. Nunca aprendió a defenderse, coge una carretilla y tráelo. Nunca pronunció una palabra. Tu padre le robó al mío. Golpe al estómago. Nunca pidió ayuda. Tu padre abusó de mi madre. Patada en la cabeza. Nunca tuvo un amigo. Tu padre nos quitó la luz y el agua. Pisotones y escupitajos. Paraba en la calle todo el día. Nadie le hablaba, apenas lo miraban. Si estorbaba se lo sacaban de en medio a empujones. Su madre, otra empleada, lo dio a luz y lo abandonó; ahora descansa en paz.
 
Descansa. Descansa en paz. Yace en el portal de su casa. El cuello está roto y sale sangre de su boca. No está tan sucio, lo habían bañado hace una semana. Huele a trago y vómito. Cayó borracho del techo. Resbaló. Su padre tropezó barriendo la lluvia y lo empujó. Pudo no haberlo empujado, tropezar hacia otro lado. No quiso que nadie sospechara, por si alguien pasaba y lo veía. El padre también estaba borracho. Nadie más vio lo que sucedió. Estaban los dos solos. Pasaban el tiempo bebiendo. El hijo era sordo e idiota. Su hermana llegó y sintió compasión, lo bañó y le puso ropa limpia. No puedes tenerlo así –le reclamó-, es un ser humano. Él extrañaba a las empleadas que lo cuidaban cuando había dinero. Lo bañaban como se lava un trapo sucio. Le daban de comer metiéndole la cuchara hasta la garganta. Él creía que eso era cariño. Se acabó el dinero y las empleadas desaparecieron. Comenzó a compartir algo con su padre cuando cayó en la quiebra y ya no podía viajar: Toma, bebe –le dijo y le dio una botella de aguardiente. Entonces, doctor, puede hacer algo. Tal vez se recupere, tal vez no, ha recibido demasiados golpes en la cabeza. Señor, señor, su hijo está tirado en la calle. Déjalo ahí. Está muy golpeado. Nunca aprendió a defenderse, coge una carretilla y tráelo. Nunca pronunció una palabra. Tu padre le robó al mío. Golpe al estómago. Nunca pidió ayuda. Tu padre abusó de mi madre. Patada en la cabeza. Nunca tuvo un amigo. Tu padre nos quitó la luz y el agua. Pisotones y escupitajos. Paraba en la calle todo el día. Nadie le hablaba, apenas lo miraban. Si estorbaba se lo sacaban de en medio a empujones. Su madre, otra empleada, lo dio a luz y lo abandonó; ahora descansa en paz.
Momentos maximos para ver ese final de la existencia. era estorbo y todas
las frecuencias señalaban un final. me gusto. saludos de luzyabsenta
 

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