El bohemio
Poeta recién llegado
Una flor tersa y suave
adivino en tus mejillas,
y veo tus petalos;
(me quieres, no me quieres)
veo tus ojos
cristalizar en cielo
de tarde refrescante
y veo que tu lluvia
me va satisfacer,
me quedaré esperándola
con la camisa rota
para que tus lagrimas
arroyen en mi pecho
mientras tus dedos
me envuelven en un sueño
en el que el rostro
de tus ojos grandes
es vertigo y red.
oh que lagrimas
las que podemos llorar,
desde que te conoci
no temo romper en llanto.
l
adivino en tus mejillas,
y veo tus petalos;
(me quieres, no me quieres)
veo tus ojos
cristalizar en cielo
de tarde refrescante
y veo que tu lluvia
me va satisfacer,
me quedaré esperándola
con la camisa rota
para que tus lagrimas
arroyen en mi pecho
mientras tus dedos
me envuelven en un sueño
en el que el rostro
de tus ojos grandes
es vertigo y red.
oh que lagrimas
las que podemos llorar,
desde que te conoci
no temo romper en llanto.
l