Monje Mont
Poeta reconocido en el portal
A veces los versos se resecan
y mis labios ruegan la voz de otros afluentes.
Porque hay en otras aguas
a pesar de sus adioses sempiternos,
un vaho que preserva las esencias en su espejo.
Y hay yoes columpiándose y risas enganchadas,
en las ramas que perduran en los ríos.
Yoes y risas que no riman con las flores de costumbre
Sedición de las verdades cinceladas;
de las piedras desatadas del corsé .
Me diluyo entonces en caóticas corrientes
regreso a mí,
y entre augurios de archipiélago y cascada
se fragmenta la memoria en cuerpos gélidos.
Porque entre lo que soy y lo que soy,
desanda el tiempo jardines marchitados,
y princesas marchitadas,
que comiéndose las uñas,
siguieron con las dedos.
Forjo entonces
guaridas en los bordes escarpados,
de cualquier mirada que llorando,
moje una palabra,
una palabra que no sueñe antologías,
ni primaveras recurrentes
que me sueñe a mí, en su contexto preferido.
Y soy
la flor de escarcha en los orígenes,
y en el formaldehído de mis venas ,
mis códigos distintos.
y mis labios ruegan la voz de otros afluentes.
Porque hay en otras aguas
a pesar de sus adioses sempiternos,
un vaho que preserva las esencias en su espejo.
Y hay yoes columpiándose y risas enganchadas,
en las ramas que perduran en los ríos.
Yoes y risas que no riman con las flores de costumbre
Sedición de las verdades cinceladas;
de las piedras desatadas del corsé .
Me diluyo entonces en caóticas corrientes
regreso a mí,
y entre augurios de archipiélago y cascada
se fragmenta la memoria en cuerpos gélidos.
Porque entre lo que soy y lo que soy,
desanda el tiempo jardines marchitados,
y princesas marchitadas,
que comiéndose las uñas,
siguieron con las dedos.
Forjo entonces
guaridas en los bordes escarpados,
de cualquier mirada que llorando,
moje una palabra,
una palabra que no sueñe antologías,
ni primaveras recurrentes
que me sueñe a mí, en su contexto preferido.
Y soy
la flor de escarcha en los orígenes,
y en el formaldehído de mis venas ,
mis códigos distintos.