marquelo
Negrito villero
Fluidos de miel,
oro de aliento calentando los sexos.
Estaciones desde el hombro hasta los pies
Sensaciones nocturnas como aleteos de mariposa aprisionada
Choque lúdico del sudor cayendo por todas partes
frenesí de fruta, agua de piel
posiciones aleatorias buscando respuestas
posiciones energéticas, tántricas
obediencia oriental en las formas.
Tu sexo ávido por un mañana en mi sexo
Tu delirio afiebrado por desmayar en mi lengua
Tus manos orfebres en el barro de la noche
escondiendo los gruesos gritos del placer
El movimiento oscilatorio de tu pelvis
de tu infinito muslo sobre el vacío papel
donde los verbos y los versos
toman destino hacia la rosa
Tu lujuria inscrita como un sello de espejo sobre tus labios
y esa manera de coronarte en las cumbres del espasmo alocado de la pose
Agotados fuera del mar excitado
las ventanas tienen una humedad humana.
oro de aliento calentando los sexos.
Estaciones desde el hombro hasta los pies
Sensaciones nocturnas como aleteos de mariposa aprisionada
Choque lúdico del sudor cayendo por todas partes
frenesí de fruta, agua de piel
posiciones aleatorias buscando respuestas
posiciones energéticas, tántricas
obediencia oriental en las formas.
Tu sexo ávido por un mañana en mi sexo
Tu delirio afiebrado por desmayar en mi lengua
Tus manos orfebres en el barro de la noche
escondiendo los gruesos gritos del placer
El movimiento oscilatorio de tu pelvis
de tu infinito muslo sobre el vacío papel
donde los verbos y los versos
toman destino hacia la rosa
Tu lujuria inscrita como un sello de espejo sobre tus labios
y esa manera de coronarte en las cumbres del espasmo alocado de la pose
Agotados fuera del mar excitado
las ventanas tienen una humedad humana.