Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
En un confín me hallo, traspasé mis facciones,
mientras él se deshace una vez más,
sus aristas se abren,
como un cubo de arena que alcanza la marea,
y con ellas, se esfuma un séquito de víctimas
de almas, también de gamas de colores.
Pero en sus cavidades,
las estrellas dilatan y segregan la luz,
y repiten secuencias infinitas
de universos, e invisibilidad,
que simétricamente copian su contrario.
No es un imitador el responsable,
tan solo mi visión frente al espejo.
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