[center:ab23ea414a]Tan pequeña y transparente
Como un frasquito de cristal
Ninfa rubia de ojos verdes
Pálida diosa celestial.
Simiente misma de Brigit
De Angus su profetisa
Y al igual que estas deidades
Dionisiaca y poetisa.
Dulce exceso tal que el vino
Suave boca en caramelo
Toma si gustas mi mano
Marchemos de viaje al cielo.
Dame apenas un momento
Y cierra tus lindos ojos
Arde mi boca en tu cuello
Fuego consume en despojos.
A lo uno tersas la garganta
Continúo en mi borrachera
El licor, mejor despacio
Sedienta tu boca espera.
Noto que tú no respiras
En la piel pusiste el alma
¿Entregarías tu carne?
Me invade extraña calma.
Preguntas antes morbosas
Se disipan de mi mente
Hallado el néctar preciado
Voy a beber de la fuente.
Vivas flechas de Cupido
En mi cuerpo se clavan cien
Nada hay que me preocupe
Tan sólo deseo hacerlo bien.
Tanto tiempo había pasado
Larga tortuosa eternidad
Desde que probé tus labios
Que tardo en hallar saciedad.
Tus dedos en mi cabeza
No me han de dejar marchar
Pregunto y no hay respuesta
Ni tan siquiera puedes hablar
¿Dónde has estado mientras
Yo lloraba por este mal?
Fue tu muda respuesta
Aquel frasquito de cristal.
Lleno el frasco de lágrimas
En lamentos se desata
Cuenta historias de tus ojos
Son perlas que lloran plata.
No he cesado en desdichas
Desde el día en que me dejaste
Pero ahora ya comprendo
Que tú también me lloraste.
[/center:ab23ea414a]
Como un frasquito de cristal
Ninfa rubia de ojos verdes
Pálida diosa celestial.
Simiente misma de Brigit
De Angus su profetisa
Y al igual que estas deidades
Dionisiaca y poetisa.
Dulce exceso tal que el vino
Suave boca en caramelo
Toma si gustas mi mano
Marchemos de viaje al cielo.
Dame apenas un momento
Y cierra tus lindos ojos
Arde mi boca en tu cuello
Fuego consume en despojos.
A lo uno tersas la garganta
Continúo en mi borrachera
El licor, mejor despacio
Sedienta tu boca espera.
Noto que tú no respiras
En la piel pusiste el alma
¿Entregarías tu carne?
Me invade extraña calma.
Preguntas antes morbosas
Se disipan de mi mente
Hallado el néctar preciado
Voy a beber de la fuente.
Vivas flechas de Cupido
En mi cuerpo se clavan cien
Nada hay que me preocupe
Tan sólo deseo hacerlo bien.
Tanto tiempo había pasado
Larga tortuosa eternidad
Desde que probé tus labios
Que tardo en hallar saciedad.
Tus dedos en mi cabeza
No me han de dejar marchar
Pregunto y no hay respuesta
Ni tan siquiera puedes hablar
¿Dónde has estado mientras
Yo lloraba por este mal?
Fue tu muda respuesta
Aquel frasquito de cristal.
Lleno el frasco de lágrimas
En lamentos se desata
Cuenta historias de tus ojos
Son perlas que lloran plata.
No he cesado en desdichas
Desde el día en que me dejaste
Pero ahora ya comprendo
Que tú también me lloraste.
[/center:ab23ea414a]