170
Miro el horizonte, el horizonte al alcance de mi mano
Las figuras que en él se representan como caídas, muertas
Como un ángel caído, desbaratado de alas desgajadas
Y baña mi rostro la sal de las ondas inquietas que me hablan
Y no las entiendo, Dios, no sé que me quieren decir, no sé.
Eolo también me visita, me dispara sus minúsculas partículas
Que se adhieren a mi piel formando un todo. Sal y arena
Onda y calma, bravura, sumisión azul y tórrido dorado
Y yo, tan poco frente a tanto, hinco mis rodillas y leo sus mensajes
Pero no los entiendo ¿Será que se acaba la vida, será quizás eso?
¿Será que sigues amándome y sólo percibo tu fulgor etéreo?
¿O será que mi amor por ti no traspasa esa línea huidiza?
Loco, me declaro loco y de mi locura nacen mis letras, amada.
Loco por atrapar esa línea divisoria que nos separa, nos aísla
Loco por recobrar la cordura en tus brazos y sentir tu calor
Loco por ti, amada mía, tesoro mío. Amor, amor amor
Miro el horizonte, el horizonte al alcance de mi mano
Las figuras que en él se representan como caídas, muertas
Como un ángel caído, desbaratado de alas desgajadas
Y baña mi rostro la sal de las ondas inquietas que me hablan
Y no las entiendo, Dios, no sé que me quieren decir, no sé.
Eolo también me visita, me dispara sus minúsculas partículas
Que se adhieren a mi piel formando un todo. Sal y arena
Onda y calma, bravura, sumisión azul y tórrido dorado
Y yo, tan poco frente a tanto, hinco mis rodillas y leo sus mensajes
Pero no los entiendo ¿Será que se acaba la vida, será quizás eso?
¿Será que sigues amándome y sólo percibo tu fulgor etéreo?
¿O será que mi amor por ti no traspasa esa línea huidiza?
Loco, me declaro loco y de mi locura nacen mis letras, amada.
Loco por atrapar esa línea divisoria que nos separa, nos aísla
Loco por recobrar la cordura en tus brazos y sentir tu calor
Loco por ti, amada mía, tesoro mío. Amor, amor amor
::
::