Fhavi
Poeta recién llegado
Los ruidos desperdigados de la gente,
entre tanta y bajo un cielo,
en tu respiración mis brazos te rodean,
dejando un espacioso vacío entre los dos,
el intérvalo que nos define,
sin tiempo excusable
que nos salve de nuestro tiempo
y nos detenemos como siempre al medio,
pero no como siempre
y estamos juntos sin estarlo
y casi no nos observamos para no observarnos.
Camina el tiempo entre nuestra piel
llevandonos viento y un atardecer
que han licuado mis ojos porque
no pueden ver los tuyos
En tu respiración mis brazos te rodean
siendo inúltimente osados a tocarte,
casi todo ya grisado y brumoso
por mis ojos que ahondaban los colores
esparcidos de tus ganas de sentirlos
Yo voy desapareciendo
porque no encontré más que tus huellas
en mis labios
y no me encuentro.
Voy desapareciendo porque te has ido lejos
y a veces presiento que
no vas a volver a sentirme
no vas a volver
Voy rodeando, entonces, tu cuello
rozando tu pelo con las inmensas
ganas de poder hacer lo mismo con
tus labios
con las inmensas ganas al mismo tiempo
de morir en tus brazos
tus brazos sueltos y desligados a mi estar
Te recoges, te sacudes,
tienes frío y sientes palidecer los sentidos
esperas que el día termine
para que yo termine mi hostiga
puedo comprenderte, amor mío, desde lo más
hondo de los sentidos que opacan mi vida,
que eh sido yo más que nadie la que
ah permanecido siempre en el mismo lugar
y tengo siempre los mismos encuentros,
quien despierta conmigo y llora en las duchas,
puedo entenderte, desde lo más hondo,
que yo verdaderamente eh estado conmigo
Largos minutos esperando
lo que nunca quise que llegara
y entender los abandonos de las sombras
que se quedaron en el frío suelo
de un día soleado.
entre tanta y bajo un cielo,
en tu respiración mis brazos te rodean,
dejando un espacioso vacío entre los dos,
el intérvalo que nos define,
sin tiempo excusable
que nos salve de nuestro tiempo
y nos detenemos como siempre al medio,
pero no como siempre
y estamos juntos sin estarlo
y casi no nos observamos para no observarnos.
Camina el tiempo entre nuestra piel
llevandonos viento y un atardecer
que han licuado mis ojos porque
no pueden ver los tuyos
En tu respiración mis brazos te rodean
siendo inúltimente osados a tocarte,
casi todo ya grisado y brumoso
por mis ojos que ahondaban los colores
esparcidos de tus ganas de sentirlos
Yo voy desapareciendo
porque no encontré más que tus huellas
en mis labios
y no me encuentro.
Voy desapareciendo porque te has ido lejos
y a veces presiento que
no vas a volver a sentirme
no vas a volver
Voy rodeando, entonces, tu cuello
rozando tu pelo con las inmensas
ganas de poder hacer lo mismo con
tus labios
con las inmensas ganas al mismo tiempo
de morir en tus brazos
tus brazos sueltos y desligados a mi estar
Te recoges, te sacudes,
tienes frío y sientes palidecer los sentidos
esperas que el día termine
para que yo termine mi hostiga
puedo comprenderte, amor mío, desde lo más
hondo de los sentidos que opacan mi vida,
que eh sido yo más que nadie la que
ah permanecido siempre en el mismo lugar
y tengo siempre los mismos encuentros,
quien despierta conmigo y llora en las duchas,
puedo entenderte, desde lo más hondo,
que yo verdaderamente eh estado conmigo
Largos minutos esperando
lo que nunca quise que llegara
y entender los abandonos de las sombras
que se quedaron en el frío suelo
de un día soleado.