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Frontera Estelar. (Uqbar & Engel)

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA
Mientras la sonda Voager 1 vaga por el espacio rumbo a galaxias lejanas llevando consigo un rastro de vida de nuestro planeta, la tierra desaparece engullida por el sol.

Uqbar & Engel
De la charca hirviente del sol brota una paz de evaporación, la tierra se detiene con un gesto de entrega que adormece a la humanidad.
Buscando resonancias que palpen nuestras huellas, recojo el testigo de esta naturaleza. Nos duele la primavera ahora que la oscuridad brilla en su totalidad. Millones de imágenes recorren nuestras grietas.
La sonda transmuta en un gris grueso, dejando un aroma vago de vida que proviene de la tierra. Detrás de su estela el espacio se desploma brillante y celeste, trazado de estrellas. Qué musa podría impedir que contara la vida, la vida repleta de luz, de verdad sin remedio. Y qué Dios, qué estrella o planeta podría interponerse en su destino.
Ahora me digo que el sol es sólo una habitación más en la casa que habitamos en el universo, una habitación donde poco a poco van a para todos nuestros muebles. Un día echaremos en falta uno, luego otro, así hasta que la casa esté vacía y sabremos que somos los siguientes en el traslado. Cuando estos pensamientos acuden a mi mente me pregunto si en algún lugar brotará de nuevo nuestro eco, en mitad de la interminable nada que habita el universo. O acaso siempre estuvimos aquí, sin tener un nombre que nos descifre. Acaso siempre estuvimos aquí sin la contraseña del tiempo.
Se nos rompe el tiempo, saltando de eco en eco en el vacío absoluto. Ahora somos peces sin agua, en la deriva de estos cristales que evaporan nuestros pensamientos.
Quizás vuelva la vida, la que maltratamos, en otra forma quizás, antes también fuimos y ésta, es una oportunidad para descubrir nuestra verdad.
Aún somos la sombra en cualquier esquina del lar, aún somos capaces de desmantelar cualquier atisbo de vida, aún somos capaces de crear.
 
Mientras la sonda Voager 1 vaga por el espacio rumbo a galaxias lejanas llevando consigo un rastro de vida de nuestro planeta, la tierra desaparece engullida por el sol.

Uqbar & Engel
De la charca hirviente del sol brota una paz de evaporación, la tierra se detiene con un gesto de entrega que adormece a la humanidad.
Buscando resonancias que palpen nuestras huellas, recojo el testigo de esta naturaleza. Nos duele la primavera ahora que la oscuridad brilla en su totalidad. Millones de imágenes recorren nuestras grietas.
La sonda transmuta en un gris grueso, dejando un aroma vago de vida que proviene de la tierra. Detrás de su estela el espacio se desploma brillante y celeste, trazado de estrellas. Qué musa podría impedir que contara la vida, la vida repleta de luz, de verdad sin remedio. Y qué Dios, qué estrella o planeta podría interponerse en su destino.
Ahora me digo que el sol es sólo una habitación más en la casa que habitamos en el universo, una habitación donde poco a poco van a para todos nuestros muebles. Un día echaremos en falta uno, luego otro, así hasta que la casa esté vacía y sabremos que somos los siguientes en el traslado. Cuando estos pensamientos acuden a mi mente me pregunto si en algún lugar brotará de nuevo nuestro eco, en mitad de la interminable nada que habita el universo. O acaso siempre estuvimos aquí, sin tener un nombre que nos descifre. Acaso siempre estuvimos aquí sin la contraseña del tiempo.
Se nos rompe el tiempo, saltando de eco en eco en el vacío absoluto. Ahora somos peces sin agua, en la deriva de estos cristales que evaporan nuestros pensamientos.
Quizás vuelva la vida, la que maltratamos, en otra forma quizás, antes también fuimos y ésta, es una oportunidad para descubrir nuestra verdad.
Aún somos la sombra en cualquier esquina del lar, aún somos capaces de desmantelar cualquier atisbo de vida, aún somos capaces de crear.

Aunque me arrastre hacia el final, sé que todo es un ciclo.
Saltar las fronteras de la vida en el Universo, regresar al futuro, comprender la insignificancia de la magnificencia y tantos matices que se acomodan en la dulzura con la que enfrentas un proyecto. Divagar... qué mejor lugar para divagar que entre música, poesía y orbe.
Gracias compañero, por alinearme en tu espacio estelar


Abrazos
 
Aunque me arrastre hacia el final, sé que todo es un ciclo.
Saltar las fronteras de la vida en el Universo, regresar al futuro, comprender la insignificancia de la magnificencia y tantos matices que se acomodan en la dulzura con la que enfrentas un proyecto. Divagar... qué mejor lugar para divagar que entre música, poesía y orbe.
Gracias compañero, por alinearme en tu espacio estelar


Abrazos


Me hipnotiza mirar la vía láctea con ojos de excepción, ojos en excedencia forzosa… allí donde todo es ex, ex… y hallar el mapa del universo reflejado en el campo celeste de la mirada.
Un placer exprimir segundos contigo en este viaje de ensueño. Atravesar el espacio con tus palabras, dejar en tus labios las mías, en tu imaginación la última línea, y que la esperanza sea el punto final.

Fuerte abrazo, compañera.
 
¡Qué gustito para mis ojos leer vuestras palabras tan bien labradas!! Si por separado sois buenos, complementados sois un placer para los sentidos.
Muy bello, muy lindas divagaciones vuestros filosóficos vuelos interestelares. Un beso!!!!

Reconforta que se valore el trabajo compartido. Es un placer contar con tu linda huella, Mave. Te agradecemos el cálido comentario.

Fuerte abrazo.
 
Mientras la sonda Voager 1 vaga por el espacio rumbo a galaxias lejanas llevando consigo un rastro de vida de nuestro planeta, la tierra desaparece engullida por el sol.

Uqbar & Engel
De la charca hirviente del sol brota una paz de evaporación, la tierra se detiene con un gesto de entrega que adormece a la humanidad.
Buscando resonancias que palpen nuestras huellas, recojo el testigo de esta naturaleza. Nos duele la primavera ahora que la oscuridad brilla en su totalidad. Millones de imágenes recorren nuestras grietas.
La sonda transmuta en un gris grueso, dejando un aroma vago de vida que proviene de la tierra. Detrás de su estela el espacio se desploma brillante y celeste, trazado de estrellas. Qué musa podría impedir que contara la vida, la vida repleta de luz, de verdad sin remedio. Y qué Dios, qué estrella o planeta podría interponerse en su destino.
Ahora me digo que el sol es sólo una habitación más en la casa que habitamos en el universo, una habitación donde poco a poco van a para todos nuestros muebles. Un día echaremos en falta uno, luego otro, así hasta que la casa esté vacía y sabremos que somos los siguientes en el traslado. Cuando estos pensamientos acuden a mi mente me pregunto si en algún lugar brotará de nuevo nuestro eco, en mitad de la interminable nada que habita el universo. O acaso siempre estuvimos aquí, sin tener un nombre que nos descifre. Acaso siempre estuvimos aquí sin la contraseña del tiempo.
Se nos rompe el tiempo, saltando de eco en eco en el vacío absoluto. Ahora somos peces sin agua, en la deriva de estos cristales que evaporan nuestros pensamientos.
Quizás vuelva la vida, la que maltratamos, en otra forma quizás, antes también fuimos y ésta, es una oportunidad para descubrir nuestra verdad.
Aún somos la sombra en cualquier esquina del lar, aún somos capaces de desmantelar cualquier atisbo de vida, aún somos capaces de crear.
Excelentes trabajo en conjunto meritorio de total reconocimiento. Mis APLAUSOS a ambos por compartir sus voces y su maravillosa inspiración. Un dueto colosal!! Abrazos amigos.
 
Última edición:
Excelentes trabajo en conjunto meritorio de total reconocimiento. Mis APLAUSOS a ambos por compartir sus voces y su maravillosa inspiración. Un dueto colosal!! Abrazos amigos.
Afectuoso saludo estimada Beatriz. Me alegra tu visita. Mil gracias por el más que generoso comentario que nos dejas. Eres un sol... o una estrella... o un planeta, o ... vete tú a saber, jajajaja... bay!
 
Última edición:
¡Qué gustito para mis ojos leer vuestras palabras tan bien labradas!! Si por separado sois buenos, complementados sois un placer para los sentidos.
Muy bello, muy lindas divagaciones vuestros filosóficos vuelos interestelares. Un beso!!!!

¡Divagando por el cosmos! no se puede pedir más, ¿no es cierto?

Gracias por tu compañía estimada Mave, besazos

Palmira
 
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