MARIO CUADROS
Intento de poeta
Nadie me dijo que el mundo
tiene un féretro para cada uno de nosotros.
Que hay una voz preguntona
que se esconde en nuestras ropas.
Preguntas cohibidas que surgen aveces.
Y quién las responde... nosotros!
Ya no es grande el mundo
¡nos han cambiado!
No hay una estrella para cada nacido,
hay una manada de bocinas
que acarrean su melancolismo
a cada oido.
Ahora somos su futuro.
Y el nuestro... será peor?
¿Estaremos mecanizados hasta los párpados?
Y a otro recién nacido
le van haciendo su féretro.
Ya no es nuestro el mundo
¡lo hemos cambiado!
tiene un féretro para cada uno de nosotros.
Que hay una voz preguntona
que se esconde en nuestras ropas.
Preguntas cohibidas que surgen aveces.
Y quién las responde... nosotros!
Ya no es grande el mundo
¡nos han cambiado!
No hay una estrella para cada nacido,
hay una manada de bocinas
que acarrean su melancolismo
a cada oido.
Ahora somos su futuro.
Y el nuestro... será peor?
¿Estaremos mecanizados hasta los párpados?
Y a otro recién nacido
le van haciendo su féretro.
Ya no es nuestro el mundo
¡lo hemos cambiado!