Cameo
Poeta recién llegado
Por su sonrisa escondida,
por su mirada azulosa,
fuí tras la fruta prohibida
como quien no quiere la cosa.
Tras verte, no encontré salida,
me hice esclavo de mi diosa,
servidor por larga vida
por mor de mujer hermosa.
Tendré que tomar medida,
no se me ponga nerviosa,
no vaya a ser que me diga:
¿Me toma Vd por esposa?