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Fruta prohibida

Ricardo Bahía

Poeta recién llegado
Fuiste, doncella, tan difícil de entender.
Como si hablaras otro lenguaje y vivieras
en otro mundo; lejos. De mi mente a leguas.
Pero tan cerca, a unas caricias de mi ser.


Y aun así te amé. Te amé, criatura celeste,
como aman los hombres: sin siquiera entenderte.


¿Qué es lo que quieres? Se pregunta mi pecho herido,
si no bastó el corazón, ni te bastó el infinito.


Dices querer amor,pero no amas a quien te ama.
Dices querer amor, pero buscas ser deseada.


¿Qué placer hallas en ser fruta prohibida?
¿Pretendes ser de mi Edén, la fruta maldita?
Porque lo que es prohibido tienta, provoca.
Pero es prohibido, y pecado a quien lo toca.


Pero, ¿qué más da ser pecador, si es por amarte?
que me digan pecador, si el pecado es tenerte.
Pero eres el crimen, y también penitencia.
Porque es pecado amarte... y es castigo tu ausencia.


Y aun así osas decir, que me amaste más que yo.
¿Me amaste de verdad, o fue amor de una mañana?
Si es en verdad, la felicidad, de quien más amó,
¿porque yo, quien más te amó, siento el alma desdichada?


Lo peor de tu adiós, el día que te marchaste,
fue que quisieras dejarme el papel del culpable.
Llévate tu culpa, y junto con ella tu infamia.
Mira que echarme a mí los pecados de tu alma.


Me odiaste por los besos que no entregué a nadie más
y fingiste olvidar el amor que en ti hubo jamás.
Me culpaste de dejarme llevar por el deseo.
!Injurias! Bien sabías que te amaba como un ciego.


¿Qué lujuria es tan grande que no acalle el corazón?
¿Qué amor es tan diminuto que ceda a la pasión?


"Me marcho porque no puedo amar a quien me ha engañado":
dijiste. ¿cómo alguien dice tan fácilmente adiós?
Ahora lo entiendo. Lo dice quien jamás amó.
No sé qué fue peor: tu ida, o que nunca hayas estado.


Duele el que me hayas culpado del fin de nuestra historia,
porque tal vez sea mi culpa, al haberla empezado.


No es mi pecado el haber probado la fruta que sabe a gloria.
Mi único pecado, fruta prohibida, fue el haberte amado.​
 
Ricardo Bahía;4721325 dijo:
Fuiste, doncella, tan difícil de entender.
Como si hablaras otro lenguaje y vivieras
en otro mundo; lejos. De mi mente a leguas.
Pero tan cerca, a unas caricias de mi ser.


Y aun así te amé. Te amé, criatura celeste,
como aman los hombres: sin siquiera entenderte.


¿Qué es lo que quieres? Se pregunta mi pecho herido,
si no bastó el corazón, ni te bastó el infinito.


Dices querer amor,pero no amas a quien te ama.
Dices querer amor, pero buscas ser deseada.


¿Qué placer hallas en ser fruta prohibida?
¿Pretendes ser de mi Edén, la fruta maldita?
Porque lo que es prohibido tienta, provoca.
Pero es prohibido, y pecado a quien lo toca.


Pero, ¿qué más da ser pecador, si es por amarte?
que me digan pecador, si el pecado es tenerte.
Pero eres el crimen, y también penitencia.
Porque es pecado amarte... y es castigo tu ausencia.


Y aun así osas decir, que me amaste más que yo.
¿Me amaste de verdad, o fue amor de una mañana?
Si es en verdad, la felicidad, de quien más amó,
¿porque yo, quien más te amó, siento el alma desdichada?


Lo peor de tu adiós, el día que te marchaste,
fue que quisieras dejarme el papel del culpable.
Llévate tu culpa, y junto con ella tu infamia.
Mira que echarme a mí los pecados de tu alma.


Me odiaste por los besos que no entregué a nadie más
y fingiste olvidar el amor que en ti hubo jamás.
Me culpaste de dejarme llevar por el deseo.
!Injurias! Bien sabías que te amaba como un ciego.


¿Qué lujuria es tan grande que no acalle el corazón?
¿Qué amor es tan diminuto que ceda a la pasión?


"Me marcho porque no puedo amar a quien me ha engañado":
dijiste. ¿cómo alguien dice tan fácilmente adiós?
Ahora lo entiendo. Lo dice quien jamás amó.
No sé qué fue peor: tu ida, o que nunca hayas estado.


Duele el que me hayas culpado del fin de nuestra historia,
porque tal vez sea mi culpa, al haberla empezado.


No es mi pecado el haber probado la fruta que sabe a gloria.
Mi único pecado, fruta prohibida, fue el haberte amado.​

el amor y sus complementos casí siempre son prohibidos, saludos
 
Ricardo Bahía;4721325 dijo:
Fuiste, doncella, tan difícil de entender.
Como si hablaras otro lenguaje y vivieras
en otro mundo; lejos. De mi mente a leguas.
Pero tan cerca, a unas caricias de mi ser.


Y aun así te amé. Te amé, criatura celeste,
como aman los hombres: sin siquiera entenderte.


¿Qué es lo que quieres? Se pregunta mi pecho herido,
si no bastó el corazón, ni te bastó el infinito.


Dices querer amor,pero no amas a quien te ama.
Dices querer amor, pero buscas ser deseada.


¿Qué placer hallas en ser fruta prohibida?
¿Pretendes ser de mi Edén, la fruta maldita?
Porque lo que es prohibido tienta, provoca.
Pero es prohibido, y pecado a quien lo toca.


Pero, ¿qué más da ser pecador, si es por amarte?
que me digan pecador, si el pecado es tenerte.
Pero eres el crimen, y también penitencia.
Porque es pecado amarte... y es castigo tu ausencia.


Y aun así osas decir, que me amaste más que yo.
¿Me amaste de verdad, o fue amor de una mañana?
Si es en verdad, la felicidad, de quien más amó,
¿porque yo, quien más te amó, siento el alma desdichada?


Lo peor de tu adiós, el día que te marchaste,
fue que quisieras dejarme el papel del culpable.
Llévate tu culpa, y junto con ella tu infamia.
Mira que echarme a mí los pecados de tu alma.


Me odiaste por los besos que no entregué a nadie más
y fingiste olvidar el amor que en ti hubo jamás.
Me culpaste de dejarme llevar por el deseo.
!Injurias! Bien sabías que te amaba como un ciego.


¿Qué lujuria es tan grande que no acalle el corazón?
¿Qué amor es tan diminuto que ceda a la pasión?


"Me marcho porque no puedo amar a quien me ha engañado":
dijiste. ¿cómo alguien dice tan fácilmente adiós?
Ahora lo entiendo. Lo dice quien jamás amó.
No sé qué fue peor: tu ida, o que nunca hayas estado.


Duele el que me hayas culpado del fin de nuestra historia,
porque tal vez sea mi culpa, al haberla empezado.


No es mi pecado el haber probado la fruta que sabe a gloria.
Mi único pecado, fruta prohibida, fue el haberte amado.​
Hermosos versos amigo y me siento identificado con tu historia, solo quiero decirte que todo pasa y el amor entregado sea quien sea el culpable no importa, es solo amor y hace que tu alma y tu vida aprenda a amar. ¿Quien no desea saborear una fruta prohibida?, ¿quien no quiere probar el pecado mas dulce?
Un abrazo
 
Tristemente, esto pasa normalmente en el amor, pero tal vez es lo que hace tan bello. Cierto, el culpable no importa, al final sólo importa el amor. Gracias Jhon.
 

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