versus
Poeta recién llegado
Fue un día de vino y rosas.
Fue como si la primavera
nos perteneciera,
más aún,
no pertenecerá siempre...
Y ese reloj
que marca una hora maravillosa,
un número que ya es todo,
porque todo fue amor, pasión,
piel sobre piel,
sexo entre sexo,
caricias y ternura.
Fue una noche de burbujas
que bailaban al son de nuestros cuerpos,
de nuestros besos
hasta alcanzar un arco iris tras otro,
una canción de amor,
bailando sobre las sábanas...
nuestro baile sin descanso,
uno tras otro, los dos,
tú y yo.
Fue como si la primavera
nos perteneciera,
más aún,
no pertenecerá siempre...
Y ese reloj
que marca una hora maravillosa,
un número que ya es todo,
porque todo fue amor, pasión,
piel sobre piel,
sexo entre sexo,
caricias y ternura.
Fue una noche de burbujas
que bailaban al son de nuestros cuerpos,
de nuestros besos
hasta alcanzar un arco iris tras otro,
una canción de amor,
bailando sobre las sábanas...
nuestro baile sin descanso,
uno tras otro, los dos,
tú y yo.