Inoxtransa
Poeta recién llegado
El fuego no quema, decían...
Mientras, a sorbos cortos, bebían de la lava que emanaba de tus poros. Sus gargantas se abrasaban y sus entrañas ardían.
¿Acaso el fuego no quema?
Pobres insensatos, carentes de esa piel indispensable y notoria que solo unos pocos poseemos como un cuero infernal.
Esto nos capacita, de manera infinitesimal y al margen de cualquier arrogancia, para resistir el propósito más ardiente que tú, como volcán, expulsas al aire.
¿Acaso el fuego no quema?
A.A.A.
Mientras, a sorbos cortos, bebían de la lava que emanaba de tus poros. Sus gargantas se abrasaban y sus entrañas ardían.
¿Acaso el fuego no quema?
Pobres insensatos, carentes de esa piel indispensable y notoria que solo unos pocos poseemos como un cuero infernal.
Esto nos capacita, de manera infinitesimal y al margen de cualquier arrogancia, para resistir el propósito más ardiente que tú, como volcán, expulsas al aire.
¿Acaso el fuego no quema?
A.A.A.