Darkness.cl
Poeta que no puede vivir sin el portal
Pálido el rostro de mis palabras,
pálidas mis manos,
que ya no encuentran el refugio de tu mirada
Amasan la curva de un brío confinado,
estrangulando el aire
para dejar caer, acaso,
una gota de tu silencio mermado
Dormido mi aliento,
va tornándose negro
por tu desprecio
Traga mis huesos ajados
la fuga púrpura de tus labios;
y marchitos los míos,
ya supuran ciénagas sobre campos nevados
Un torrente que contamina la rima
y va forjando la risa burlesca y asesina
del fracaso
pálidas mis manos,
que ya no encuentran el refugio de tu mirada
Amasan la curva de un brío confinado,
estrangulando el aire
para dejar caer, acaso,
una gota de tu silencio mermado
Dormido mi aliento,
va tornándose negro
por tu desprecio
Traga mis huesos ajados
la fuga púrpura de tus labios;
y marchitos los míos,
ya supuran ciénagas sobre campos nevados
Un torrente que contamina la rima
y va forjando la risa burlesca y asesina
del fracaso