Felipe Castro Quiles
Poeta recién llegado
Mucho aprendimos de la vida
aquella tarde de verano.
Juré adorarte, aunque fue en vano -
pues siempre vi tu despedida.
Fue tu abandono en estampida
atropellando mis lamentos.
No te importo mi sufrimiento...
Me remataste por la herida.
Y aunque me duele tu partida,
tuvo que ser, por que aprendimos.
Tú despertaste mis sentidos.
Fuiste debut y despedida.
aquella tarde de verano.
Juré adorarte, aunque fue en vano -
pues siempre vi tu despedida.
Fue tu abandono en estampida
atropellando mis lamentos.
No te importo mi sufrimiento...
Me remataste por la herida.
Y aunque me duele tu partida,
tuvo que ser, por que aprendimos.
Tú despertaste mis sentidos.
Fuiste debut y despedida.