Malex
Poeta recién llegado
Fumo cuando te extraño, hozando
en las aristas contraluz de mi periferia,
fumo cuando no estas para que el humo
no te moleste mientras no cocinas.
Fumo porque te quiero y porque
la nicotina no me hace tanto mal
como el exìlio de tus pies descalzos
sobre el azulejado vertebral de mis niñas.
Fumo tras lìneas enemigas, atrincherado
en un albùm de fotos que se combustiona
al deslactosado compàs de una fanfarria
para todas tus imàgenes a mi lado.
Fumo junto a mi relòj, que detuve
cuàndo mordiste con tu bolìgrafo aboral
las preocupadas manecillas fisbertas
de una epìstola inerte sobre la mesa.
Fumo porque sì y porque sino fumo
no hay perpejanas grises que palpen
tu silueta orèade en las cascadas cristalinas
de mis làgrimas septicèmicas.
en las aristas contraluz de mi periferia,
fumo cuando no estas para que el humo
no te moleste mientras no cocinas.
Fumo porque te quiero y porque
la nicotina no me hace tanto mal
como el exìlio de tus pies descalzos
sobre el azulejado vertebral de mis niñas.
Fumo tras lìneas enemigas, atrincherado
en un albùm de fotos que se combustiona
al deslactosado compàs de una fanfarria
para todas tus imàgenes a mi lado.
Fumo junto a mi relòj, que detuve
cuàndo mordiste con tu bolìgrafo aboral
las preocupadas manecillas fisbertas
de una epìstola inerte sobre la mesa.
Fumo porque sì y porque sino fumo
no hay perpejanas grises que palpen
tu silueta orèade en las cascadas cristalinas
de mis làgrimas septicèmicas.