Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Gala Marina
Juncos y monte,
jarcha y canción,
tus ojos, Gala Marina,
son dos misterios
de la pasión.
En ti me refugio
ensueño de luz,
tus párpados rojos,
tu pecho Estambul.
Si amar más de tres
no es amar y estar full,
te tendré por Seúl,
te amaré en Bucarest.
A la vera del río
y en la escarcha de miel,
no podrá nunca el frío
lastimarme la piel.
Tú eres la reina
del calor de mi cuerpo,
y mi alma está enferma
por tu oasis despierto.
Dame la más madura
de las granadas del huerto,
que yo te daré lo que dura
un amor que es eterno.
Tu nombre es el fuego
que vistes de sol,
el mío es calor...
¡Dame algún cielo
que calme este ardor!