Como la nobleza del azul de la caldera,
y, trenzadas las venas,
con sueños y amigos;
por las alturas de ciudades cantarinas,
y por la tranquilidad del matiz de las manos...
mientras las galaxias esperan…
y mientras los zorros huyen por los cipreses,
y los recuerdos se encuentran
con el cri- cri de los grillos…
por invitar al pobre, a tu mesa;
o por el Zen, de una nochebuena de lluvia…
y, trenzadas las venas,
con sueños y amigos;
por las alturas de ciudades cantarinas,
y por la tranquilidad del matiz de las manos...
mientras las galaxias esperan…
y mientras los zorros huyen por los cipreses,
y los recuerdos se encuentran
con el cri- cri de los grillos…
por invitar al pobre, a tu mesa;
o por el Zen, de una nochebuena de lluvia…