Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Desde hace un tiempo
una gaviota solitaria
se posa en mi ventana
descansa serena casi ausente
traen mensajes amorosos sus graznidos
confidente en su blanco me invita a viajar
me lleva a las últimas olas del rincón del alma
donde la calma no transige
ni tiene tiempo
tampoco compás de espera.
A ese horizonte reflejo
en la profundidad de nuestros mares
en presencia de la belleza del espíritu
y de esta casual musa mensajera
te invito a tender nuestros sentimientos
nuestro amor desprendido
nuestra ocasión de seres terrenales.
Te invito en la soledad de nuestros cuerpos
a descifrar nuestras sensaciones convivientes.
una gaviota solitaria
se posa en mi ventana
descansa serena casi ausente
traen mensajes amorosos sus graznidos
confidente en su blanco me invita a viajar
me lleva a las últimas olas del rincón del alma
donde la calma no transige
ni tiene tiempo
tampoco compás de espera.
A ese horizonte reflejo
en la profundidad de nuestros mares
en presencia de la belleza del espíritu
y de esta casual musa mensajera
te invito a tender nuestros sentimientos
nuestro amor desprendido
nuestra ocasión de seres terrenales.
Te invito en la soledad de nuestros cuerpos
a descifrar nuestras sensaciones convivientes.
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