mafe
Poeta recién llegado
Sol agonisante, en un cielo de colores,
que se pierde en la tranquilidad del oceano,
a lo lejos las chispitas brillantes como gotas,
la mar las recibe con silencio,
y en el horizonte aquel el vuelo de gaviotas.
Entonces, como del fonde de un sueño,
por ahì regresa, caminando, rosando nubes,
la àvida luz celeste, de fresas y de moras,
alegrado el cielo y al mar callado,
que suabemente me besa con sus olas.
Todas las tardes, el cielo y la mar se pintan,
como en esta tarde de colores se estan besando,
entre abrazos rojos y besos amarillos y viletas,
en aquella playa donde vive la nostalgia,
y en el horizonte aquel el vuelo de gaviotas.
Murmura un poco triste la melancolica tarde,
y asceiende desde el mar hasta ese cielo,
anhelos de pintar todo de colores, en estas horas,
de azul de nostalgia, rojo de doleres sobre las aguas,
que suabemente me besa con sus olas.
que se pierde en la tranquilidad del oceano,
a lo lejos las chispitas brillantes como gotas,
la mar las recibe con silencio,
y en el horizonte aquel el vuelo de gaviotas.
Entonces, como del fonde de un sueño,
por ahì regresa, caminando, rosando nubes,
la àvida luz celeste, de fresas y de moras,
alegrado el cielo y al mar callado,
que suabemente me besa con sus olas.
Todas las tardes, el cielo y la mar se pintan,
como en esta tarde de colores se estan besando,
entre abrazos rojos y besos amarillos y viletas,
en aquella playa donde vive la nostalgia,
y en el horizonte aquel el vuelo de gaviotas.
Murmura un poco triste la melancolica tarde,
y asceiende desde el mar hasta ese cielo,
anhelos de pintar todo de colores, en estas horas,
de azul de nostalgia, rojo de doleres sobre las aguas,
que suabemente me besa con sus olas.