Cuentan viejos libros olvidados
la historia de un rudo guerrero
Gerardo su ilustre nombre
por valiente conocido.
Llegaron más de cien hombres
cabalgando en sus corceles
¿Dónde está Gerardo Nuñez,
Caballero de la Corte?
¡Aquí estoy!, en tono fuerte
les respondió Don Gerardo.
¡Si habeis venido a buscarme
descended de los caballos!
¡Ya habeis oído muchachos!
¡Apresad al de Granada!
Gerardo Nuñez, valiente
prefiere enfrentarse a espada
¡Espero tengais presente
no soy reo de otros reinos!
¡No pretendáis que me rinda,
tendreís que llevarme muerto!
Blanden campanas al este
en honor de Don Gerardo
una dama es quien solloza
en un castillo lejano.
Maldice a su padre anciano
culpable de su agonía
Mi Rey, ¡serás perdonado
cuando la noche sea día!
¡Al matar a Don Gerardo
asesinaste a tu hija!
¡No permitiste, malvado
ni el acabar con mi vida!
la historia de un rudo guerrero
Gerardo su ilustre nombre
por valiente conocido.
Llegaron más de cien hombres
cabalgando en sus corceles
¿Dónde está Gerardo Nuñez,
Caballero de la Corte?
¡Aquí estoy!, en tono fuerte
les respondió Don Gerardo.
¡Si habeis venido a buscarme
descended de los caballos!
¡Ya habeis oído muchachos!
¡Apresad al de Granada!
Gerardo Nuñez, valiente
prefiere enfrentarse a espada
¡Espero tengais presente
no soy reo de otros reinos!
¡No pretendáis que me rinda,
tendreís que llevarme muerto!
Blanden campanas al este
en honor de Don Gerardo
una dama es quien solloza
en un castillo lejano.
Maldice a su padre anciano
culpable de su agonía
Mi Rey, ¡serás perdonado
cuando la noche sea día!
¡Al matar a Don Gerardo
asesinaste a tu hija!
¡No permitiste, malvado
ni el acabar con mi vida!
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