Teyalmendras
Poeta recién llegado
(74 aniversario bombardeo Gernika)
Retornó cargado el mar
con retazos de un naufragio,
que enjaulo la libertad
de un país descabalgado.
Cien campos se baldearon
con sangre de mil hermanos,
tantas botas embarradas
marcharon por sus sembrados.
Hoy se escuchan esas balas
que aun impregnan extramuros,
eco en fosas de una muerte
donde el miedo espera turno.
Treinta aviones vomitaron
zumbando su cianuro,
negro canto de sirenas
sin memoria ni futuro.
Tan absurdo como inútil
fue el gesto de aquella mano
que accionando el gatillo
se ahogo su eterno llanto.
Retumba la artillería
por los cerros de esta tierra,
recuerdos de nuestros viejos
fantasmas de aquella guerra.