guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
No pierdas los papeles
que tienes mucho que escribir en ellos
Cierras los ojos lento,
suave caen parpados,
suaves se elevan gotas
Gritas voces,
varias lenguas,
diversas bocas,
bofetean los labios
de una dama que desea besar
tu sonrisa llena de sarcasmos mansos,
tu libido sin sexo caníbal y animal
Retuerces tu torso en la cama,
quiebras tu tronco seco.
árido rajas las rayas de tu espalda,
deliras y la agonía hace eco
a los miedos de ver el alba
Tomas duro la frazada,
la ahorcas como a ese cuello
con el que sueñas besar, estrujar,
aniquilar y lamer fiero como perro,
sin jadeos, con versos, sin aullar
Das pase al que está en el umbral de tu habitación,
dejas que se incorpore al habitad
ese ángel de vidrio, de burdo cristal,
lo invitas a tu alucinación trivial,
das paso a lo celestial
sobre tus telas de piel infernal
Pero el ángel se retrae y zafa,
nos abandona, siempre lo hacen,
siempre escapan,
siempre nos hacen llorar el alma,
nos maltratan con su estela vana,
nos escupen oro meloso en la cara
y nuestros ojos de rubí arden como joyas
Abres los ojos lento,
suave se elevan parpados,
suaves caen gotas
Duele; maldito indicador de energía,
sol; maldito despertar lleno de heridas,
café; maldita bebida hiperactiva,
sol, dolor y café; maldita nuestra bella vida
que tienes mucho que escribir en ellos
Cierras los ojos lento,
suave caen parpados,
suaves se elevan gotas
Gritas voces,
varias lenguas,
diversas bocas,
bofetean los labios
de una dama que desea besar
tu sonrisa llena de sarcasmos mansos,
tu libido sin sexo caníbal y animal
Retuerces tu torso en la cama,
quiebras tu tronco seco.
árido rajas las rayas de tu espalda,
deliras y la agonía hace eco
a los miedos de ver el alba
Tomas duro la frazada,
la ahorcas como a ese cuello
con el que sueñas besar, estrujar,
aniquilar y lamer fiero como perro,
sin jadeos, con versos, sin aullar
Das pase al que está en el umbral de tu habitación,
dejas que se incorpore al habitad
ese ángel de vidrio, de burdo cristal,
lo invitas a tu alucinación trivial,
das paso a lo celestial
sobre tus telas de piel infernal
Pero el ángel se retrae y zafa,
nos abandona, siempre lo hacen,
siempre escapan,
siempre nos hacen llorar el alma,
nos maltratan con su estela vana,
nos escupen oro meloso en la cara
y nuestros ojos de rubí arden como joyas
Abres los ojos lento,
suave se elevan parpados,
suaves caen gotas
Duele; maldito indicador de energía,
sol; maldito despertar lleno de heridas,
café; maldita bebida hiperactiva,
sol, dolor y café; maldita nuestra bella vida