cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Es gris,
gris,
tan gris como tu rostro
cuando los problemas
embarullan tu cerebro
Es tan gris como tu ausencia,
como tu lejanía
en kilómetros...
y en sueños.
De puro gris
no hay anochecer
que disocie la monotonía
de este atardecer
de horas aciagas compuestas
de infinitos minutos
que multiplican segundos
ansiosos de reproducirse en el tiempo.
Es gris,
gris,
tan gris como esta soledad infinita
que puebla de versos los recuerdos.
Es tan gris como el olor del vacío
que entreabre tu cuerpo en mi desierto.
Es gris,
gris,
tan gris
que sólo espero que la noche
pinte el universo de negro.
gris,
tan gris como tu rostro
cuando los problemas
embarullan tu cerebro
Es tan gris como tu ausencia,
como tu lejanía
en kilómetros...
y en sueños.
De puro gris
no hay anochecer
que disocie la monotonía
de este atardecer
de horas aciagas compuestas
de infinitos minutos
que multiplican segundos
ansiosos de reproducirse en el tiempo.
Es gris,
gris,
tan gris como esta soledad infinita
que puebla de versos los recuerdos.
Es tan gris como el olor del vacío
que entreabre tu cuerpo en mi desierto.
Es gris,
gris,
tan gris
que sólo espero que la noche
pinte el universo de negro.