Hoy que te leo nuevamente...
encuentro tus líneas tristes.
Dibujan una perlada frente
y ojos ausentes.
Perdona mi osadía
al plantearte lo que veo.
Nada pretendía
solo descansar tu cuello.
Ven, salgamos a la calle
que ella sea tu abrigo.
Saca todo aquello que estalle
y cuenta con tu amigo.
Ven, grita conmigo.
Que la potencia de tus pulmones
se lleve aquel castigo
tan recio que te impones.
Gritemos juntos.
Que nos envuelva el sonido
ganemos nuevos puntos
en todo aquello conocido.
No te rindas, no cejes.
Toma la brida y tu poder ejerce.
Que el viento necio
incremente su precio.
Hoy, como nuevo comienzo,
experimenta con tu cabello.
Que hondee libre al viento,
verás que con él, levantas el vuelo.
Ven, grita conmigo, a voz en cuello.
encuentro tus líneas tristes.
Dibujan una perlada frente
y ojos ausentes.
Perdona mi osadía
al plantearte lo que veo.
Nada pretendía
solo descansar tu cuello.
Ven, salgamos a la calle
que ella sea tu abrigo.
Saca todo aquello que estalle
y cuenta con tu amigo.
Ven, grita conmigo.
Que la potencia de tus pulmones
se lleve aquel castigo
tan recio que te impones.
Gritemos juntos.
Que nos envuelva el sonido
ganemos nuevos puntos
en todo aquello conocido.
No te rindas, no cejes.
Toma la brida y tu poder ejerce.
Que el viento necio
incremente su precio.
Hoy, como nuevo comienzo,
experimenta con tu cabello.
Que hondee libre al viento,
verás que con él, levantas el vuelo.
Ven, grita conmigo, a voz en cuello.