Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
El grito peligroso de la noche
cuando la niña triste lloró,
fue su lapida de metal retorcido
en el accidente que la mató.
Evidentemente ella sabía que había muerto
y en el desespero de un grito profundo
sola en la carretera lloró.
Lloró de vida y de susto
su alma el cuerpo dejó
en la parte continuada de ella
que no detuvo su dolor.
Desde entonces
todas las noches
por la curva de la carretera
se ve la sombra de quien muerta,
viva está,
allí parada en la carretera
señalando aun el lugar
a los transeúntes incautos que la recogen
para llenarlos
de su grito de miedo
sin final.
cuando la niña triste lloró,
fue su lapida de metal retorcido
en el accidente que la mató.
Evidentemente ella sabía que había muerto
y en el desespero de un grito profundo
sola en la carretera lloró.
Lloró de vida y de susto
su alma el cuerpo dejó
en la parte continuada de ella
que no detuvo su dolor.
Desde entonces
todas las noches
por la curva de la carretera
se ve la sombra de quien muerta,
viva está,
allí parada en la carretera
señalando aun el lugar
a los transeúntes incautos que la recogen
para llenarlos
de su grito de miedo
sin final.