Mauricio Del Piano
Poeta recién llegado
Dime
que estas palabras entregan
más paz que tristezas.
Confiésame
que cada letra mía te conlleva a las estrellas,
desde donde titilo en tus ojos.
Susúrrame
que soy parte de tu vida.
Grítame
que he sido
un amor verdadero.
Dime
que cada enredadera y cada nudo tejido
de esta caja de cristal
en que vivimos
es el eslabón primo de esta cadena nuestra.
Grítame
que escuchas mis plegarias: parte del aire
del respiro del susurro de tu alma
que yo escucho, labrando letras robadas a la tierra
de cada instante tuyo
que osa fundirse en el crisol
de mi papel.
Te confieso,
al final
que esta poesía tuya
da vueltas a la esfera
y tus manos y las nuestras
se lían para gritar desde lo alto
a las almas errantes que deambulan
el haber errado
por no haber amado
tanto.
que estas palabras entregan
más paz que tristezas.
Confiésame
que cada letra mía te conlleva a las estrellas,
desde donde titilo en tus ojos.
Susúrrame
que soy parte de tu vida.
Grítame
que he sido
un amor verdadero.
Dime
que cada enredadera y cada nudo tejido
de esta caja de cristal
en que vivimos
es el eslabón primo de esta cadena nuestra.
Grítame
que escuchas mis plegarias: parte del aire
del respiro del susurro de tu alma
que yo escucho, labrando letras robadas a la tierra
de cada instante tuyo
que osa fundirse en el crisol
de mi papel.
Te confieso,
al final
que esta poesía tuya
da vueltas a la esfera
y tus manos y las nuestras
se lían para gritar desde lo alto
a las almas errantes que deambulan
el haber errado
por no haber amado
tanto.