Me arropas,
con tu impúdica presencia
de mujer perfecta
¡Guerra es tu nombre!
desdichada y maldita.
¡Nunca debiste ser inventada!
Atacas,
con tus uñas de acero,
pintadas del rojo de la sangre.
Blasfemas
vomitando miseria.
Y entornas el canto de la muerte
con tu voz atronadora
repartiendo dolor.
¡Guerra es tu nombre!
Disfrazada de astucia
maquillada de disculpas,
seduciendo al incauto
Hablas,
de Cristo
de Gautama y de Mahoma.
Vienes,
preñada de fuego
con la leche amarga de tus ubres
envenenas la vida,
y te llevas
los juegos de los niños
y rompes
los sueños de los hombres
con tu impúdica presencia
de mujer perfecta
¡Guerra es tu nombre!
desdichada y maldita.
¡Nunca debiste ser inventada!
Atacas,
con tus uñas de acero,
pintadas del rojo de la sangre.
Blasfemas
vomitando miseria.
Y entornas el canto de la muerte
con tu voz atronadora
repartiendo dolor.
¡Guerra es tu nombre!
Disfrazada de astucia
maquillada de disculpas,
seduciendo al incauto
Hablas,
de Cristo
de Gautama y de Mahoma.
Vienes,
preñada de fuego
con la leche amarga de tus ubres
envenenas la vida,
y te llevas
los juegos de los niños
y rompes
los sueños de los hombres