Nommo
Poeta veterano en el portal
Siempre hemos sido víctimas de la Divina Comedia.
Caíamos en picado y nos rendíamos a las risas enlatadas del Televisor.
Pero aprendí a guardarme el sentido del Humor, y ser más serio.
Bajo las alas del sentido común, ascenderé con brío al cielo del silencio monacal.
Te encuentro áspera e inhóspita, como tierra de labor, abandonada a su suerte.
Socorreré al caído. Te zafarás de las garras de la Muerte.
Estoy de pie y mantengo el equilibrio. Soy tu prójimo o amigo, compañera.
No como el imperio romano, que a juicio de Juan, el discípulo amado, era una gran ramera.
Pisotear a los demás reinos no está a mi alcance, ni como idea, me seduce.
Es mejor extender lazos y derribar fronteras para la Misericordia.
¿ A qué te suenan mis designios ? Son música, que amansa a las fieras.
Quizá, promesas que no habré de cumplir, en varios siglos y milenios.
Tal vez, mi naturaleza inquebrantable me obligue a practicar artes marciales...
Al mismo tiempo que cultivo la No-Violencia.
Más vale prevenir que curar.
¿ Por qué te escribo estos versos ?
Te los dedico, para que seas altruista y generosa, como monja de clausura que sale del convento.
Como santa de mi devoción, que se mezcla con el populacho de Belén.
Como Jesús de Nazareth, junto a María Magdalena.
Ante la vista del respetable público, que decide no lapidarla. Porque no lo merece.
Quien esté libre de Pecado, que tire la primera piedra, ¿ Verdad ?
¡ Ánimo ! No estás aplastada. No tienes por qué sentirte como una mierda.
Ni estás en la ruina, ni cada día entras en el laberinto de la adversidad.
No hay condena. Te lo digo yo: Puedo asegurártelo.
Lee el guión de cine que escribió el Creador.
Caíamos en picado y nos rendíamos a las risas enlatadas del Televisor.
Pero aprendí a guardarme el sentido del Humor, y ser más serio.
Bajo las alas del sentido común, ascenderé con brío al cielo del silencio monacal.
Te encuentro áspera e inhóspita, como tierra de labor, abandonada a su suerte.
Socorreré al caído. Te zafarás de las garras de la Muerte.
Estoy de pie y mantengo el equilibrio. Soy tu prójimo o amigo, compañera.
No como el imperio romano, que a juicio de Juan, el discípulo amado, era una gran ramera.
Pisotear a los demás reinos no está a mi alcance, ni como idea, me seduce.
Es mejor extender lazos y derribar fronteras para la Misericordia.
¿ A qué te suenan mis designios ? Son música, que amansa a las fieras.
Quizá, promesas que no habré de cumplir, en varios siglos y milenios.
Tal vez, mi naturaleza inquebrantable me obligue a practicar artes marciales...
Al mismo tiempo que cultivo la No-Violencia.
Más vale prevenir que curar.
¿ Por qué te escribo estos versos ?
Te los dedico, para que seas altruista y generosa, como monja de clausura que sale del convento.
Como santa de mi devoción, que se mezcla con el populacho de Belén.
Como Jesús de Nazareth, junto a María Magdalena.
Ante la vista del respetable público, que decide no lapidarla. Porque no lo merece.
Quien esté libre de Pecado, que tire la primera piedra, ¿ Verdad ?
¡ Ánimo ! No estás aplastada. No tienes por qué sentirte como una mierda.
Ni estás en la ruina, ni cada día entras en el laberinto de la adversidad.
No hay condena. Te lo digo yo: Puedo asegurártelo.
Lee el guión de cine que escribió el Creador.
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