Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
.
Cuando desperté sin ti
me dolieron tus ojos
dónde he de mirarme ahora
y de la nada
de todo eso que sobre la confianza me dejaste
me nacieron ganas de envolverme en tu olvido
y sentir con ello una tibia lástima
pero por la rendija de la vida
entró un frío largo como llanto atrasado
y sin mas me puse con asombro
a recoger del piso los escombros
los libros del futuro muertos
tus poemas desahuciados que agonizaban sin sentido
sin saber por qué terminalmente en coma
me hice por ti un luto antiguo
de esos de traje negro
de corbata negra de tu amor tan negro
de bastón brillante con puño firme
de mariposas huyendo en cada arcada
nuestro amor huérfano merecía sus galas
once salvas estalladas en las nubes
un clarín soplado por el viento
y después una palada
un puñado de polvo de estrellas
arrojado por mi mano
y otra palada tras tras tras
y doce gusanos flacos regodeándose con los despojos
¿qué habrá sido de lo nuestro?
de lo mío no sé
pero entre la nada que dejaste
encontré caricias y besos
y sin ti ni más los puse al sol a secar
para conservarlos en frascos alineados
allá en la despensa
y no había sol fue el día que la tristeza abrazo mi mundo
¿tú lo celebraste?
Yo no supe más de mí
estaba perdido en ti ¿recuerdas?
ahora es tarde
la noche aprendió a envejecer junto a mi almohada
estoy cansado ya es tarde
prepararé café mientras evoco
después de tanto y tanto ese luto
el café está al frente de las conservas que dejaste
¿tú gustas?
Due® 15.3.10
.Cuando desperté sin ti
me dolieron tus ojos
dónde he de mirarme ahora
y de la nada
de todo eso que sobre la confianza me dejaste
me nacieron ganas de envolverme en tu olvido
y sentir con ello una tibia lástima
pero por la rendija de la vida
entró un frío largo como llanto atrasado
y sin mas me puse con asombro
a recoger del piso los escombros
los libros del futuro muertos
tus poemas desahuciados que agonizaban sin sentido
sin saber por qué terminalmente en coma
me hice por ti un luto antiguo
de esos de traje negro
de corbata negra de tu amor tan negro
de bastón brillante con puño firme
de mariposas huyendo en cada arcada
nuestro amor huérfano merecía sus galas
once salvas estalladas en las nubes
un clarín soplado por el viento
y después una palada
un puñado de polvo de estrellas
arrojado por mi mano
y otra palada tras tras tras
y doce gusanos flacos regodeándose con los despojos
¿qué habrá sido de lo nuestro?
de lo mío no sé
pero entre la nada que dejaste
encontré caricias y besos
y sin ti ni más los puse al sol a secar
para conservarlos en frascos alineados
allá en la despensa
y no había sol fue el día que la tristeza abrazo mi mundo
¿tú lo celebraste?
Yo no supe más de mí
estaba perdido en ti ¿recuerdas?
ahora es tarde
la noche aprendió a envejecer junto a mi almohada
estoy cansado ya es tarde
prepararé café mientras evoco
después de tanto y tanto ese luto
el café está al frente de las conservas que dejaste
¿tú gustas?
Due® 15.3.10
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