manuelo
Poeta fiel al portal
No puedo, amigos, lo siento,
completar bien mi perfil;
ni colegio, ni instituto,
ni universidad: ¡no fuí!.
Aprendí por ciencia infusa,
como os voy a referir.
Un día, que quedé ahíto
tras una tarde confusa
de tequila, desenfreno,
chocolate, pollo frito,
y otras cosas que me gustan,
pues soy un todoterreno,
recuerdo, como en un sueño,
con imágenes difusas,
que fui abducido por aliens
de maneras muy obtusas.
Me metieron bruscamente
en una especie de cesto
e intenté decir ¿qué es esto?;
pero borracho perdido
no pude emitir sonido
ni hacer tan siquiera un gesto.
Entré como en un sopor
y me dejaron dormido;
cuando al fin me desperté
sabía todo lo que sé
los aliens ya se habían ido,
yo me largaría después.
Con mis células jugaron,
y en mi cerebro metieron
todo aquello que quisieron
qué brutos, ¡cómo abusaron
de un ser, como yo, tan bueno!
Un alien algo bajito
que bien podría ser el jefe,
dijo: “¡Para, un momentito...!
¡Qué buen cerebro vacío!
¡Si parece un angelito...!
Dejemos el plan a un lado
y vamos a hacerlo ¡honrado!"
Y yo pensaba ¡malditos!...
Mi fortuna se ha frustrado,
porque ya no soy quien era
ni me es fácil encontrar
una mujer que me quiera.
Ahora, por más que me empeño,
aunque me siento ilustrado,
nunca llevo en la cartera
más de un billete pequeño,
¡malditos!, me la han jugado.
¡Con lo bien que yo vivía
disfrutando noche y día,
porque en mi ignorancia innata
todo magia parecía
y compartía los bocatas
pues ni en los virus creía!
completar bien mi perfil;
ni colegio, ni instituto,
ni universidad: ¡no fuí!.
Aprendí por ciencia infusa,
como os voy a referir.
Un día, que quedé ahíto
tras una tarde confusa
de tequila, desenfreno,
chocolate, pollo frito,
y otras cosas que me gustan,
pues soy un todoterreno,
recuerdo, como en un sueño,
con imágenes difusas,
que fui abducido por aliens
de maneras muy obtusas.
Me metieron bruscamente
en una especie de cesto
e intenté decir ¿qué es esto?;
pero borracho perdido
no pude emitir sonido
ni hacer tan siquiera un gesto.
Entré como en un sopor
y me dejaron dormido;
cuando al fin me desperté
sabía todo lo que sé
los aliens ya se habían ido,
yo me largaría después.
Con mis células jugaron,
y en mi cerebro metieron
todo aquello que quisieron
qué brutos, ¡cómo abusaron
de un ser, como yo, tan bueno!
Un alien algo bajito
que bien podría ser el jefe,
dijo: “¡Para, un momentito...!
¡Qué buen cerebro vacío!
¡Si parece un angelito...!
Dejemos el plan a un lado
y vamos a hacerlo ¡honrado!"
Y yo pensaba ¡malditos!...
Mi fortuna se ha frustrado,
porque ya no soy quien era
ni me es fácil encontrar
una mujer que me quiera.
Ahora, por más que me empeño,
aunque me siento ilustrado,
nunca llevo en la cartera
más de un billete pequeño,
¡malditos!, me la han jugado.
¡Con lo bien que yo vivía
disfrutando noche y día,
porque en mi ignorancia innata
todo magia parecía
y compartía los bocatas
pues ni en los virus creía!
Última edición: