Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Había algo rosado.
Parecía que las noches se habían acabado para el suspirar o el gemir,
y yo, únicamente sacrificaba la mitad del cielo ciego
por no ser obstáculo a tus momentos.
Había algo rosado.
Ya de rojo desteñido que temblaba por el viento frío,
y tú, paulatinamente sacrificabas las manos del temor por mí
por querer ser mi refugio.
Había algo rosado.
Porque no había silencio en tu despertar
ni música en mis ojos idos
pues el corazón dejaba de latir
allí
tirado en el suelo.
Parecía que las noches se habían acabado para el suspirar o el gemir,
y yo, únicamente sacrificaba la mitad del cielo ciego
por no ser obstáculo a tus momentos.
Había algo rosado.
Ya de rojo desteñido que temblaba por el viento frío,
y tú, paulatinamente sacrificabas las manos del temor por mí
por querer ser mi refugio.
Había algo rosado.
Porque no había silencio en tu despertar
ni música en mis ojos idos
pues el corazón dejaba de latir
allí
tirado en el suelo.