Tuangel
Poeta recién llegado
Siempre invierno desde aquel día
la soledad no entiende
por qué tristes relámpagos bajo el armario
me acomodo al ruido de las flores
que se disputan almohadas y libros releídos
una cama no es razón para dormir mientras espera
a alguien que la acaricie sin temor a las semillas
unas tazas quieren ser oscuridad
y una lámpara que alumbra ningún tesoro
me olvida desde el espejo
tal vez la balanza pueda
con las caricias que no encuentro bajo el cristal de los recuerdos
no llores muchacha
me pide el reloj en cada campanada
non llores
non llores.
la soledad no entiende
por qué tristes relámpagos bajo el armario
me acomodo al ruido de las flores
que se disputan almohadas y libros releídos
una cama no es razón para dormir mientras espera
a alguien que la acaricie sin temor a las semillas
unas tazas quieren ser oscuridad
y una lámpara que alumbra ningún tesoro
me olvida desde el espejo
tal vez la balanza pueda
con las caricias que no encuentro bajo el cristal de los recuerdos
no llores muchacha
me pide el reloj en cada campanada
non llores
non llores.