En el retorno al polvo,
que nos vistió de carne por un día
y nos prestó unos labios para hallarnos
en la babel del tiempo,
quiero que tu mirada me lleve de la mano.
Te necesito compañera mía
para que no se llene de espinas la mañana
ni se derrita el paso
antes de que derramen su lamento
las pájaros de la noche.
Quiero ascender contigo
a la estrella distante de la verdad abierta,
donde la historia nace
sin miedo ni memoria,
a salvo de las voces que lapidan.
Ya pasado el futuro
se olvidará la fecha en que nos den olvido;
no seremos fracciones de una suma
sino un signo total,
un hábito celeste
en la creación perpetua de la vida.
que nos vistió de carne por un día
y nos prestó unos labios para hallarnos
en la babel del tiempo,
quiero que tu mirada me lleve de la mano.
Te necesito compañera mía
para que no se llene de espinas la mañana
ni se derrita el paso
antes de que derramen su lamento
las pájaros de la noche.
Quiero ascender contigo
a la estrella distante de la verdad abierta,
donde la historia nace
sin miedo ni memoria,
a salvo de las voces que lapidan.
Ya pasado el futuro
se olvidará la fecha en que nos den olvido;
no seremos fracciones de una suma
sino un signo total,
un hábito celeste
en la creación perpetua de la vida.