Frank Paul
Poeta recién llegado
HÁBITO NEGRO
Ya no llores más
aclama triste el pañuelo
que reclama esa pasión
que se llevó el viento.
Se transforma en un ícono
de dolor, aquel sufrimiento
que es aceptar que un amor
haya muerto.
Si en la tumba mirando atrás
recuerdo su aliento
cuando me abrazaba en las mañanas
llenándome de besos.
Aquel niño que fui, mira ahora
su rostro entre lamentos
no puedo creer que el sol
se extinga a lo lejos.
Mientras la gente
se adueña de mi sufrimiento
recuerdo sus poemas
encantadores de ensueño.
Y escapo de la realidad
tan sólo por un momento
trato de verlo caminar
alejándose de aquel féretro.
Pero despierto no puedo más
te vas sin más consuelo
ya Dios algún día me explicará
el porqué del tormento.
Sólo me queda el pensar
que algún día te veré de nuevo
pero es esta oportunidad
me despido con mi hábito negro.
aclama triste el pañuelo
que reclama esa pasión
que se llevó el viento.
Se transforma en un ícono
de dolor, aquel sufrimiento
que es aceptar que un amor
haya muerto.
Si en la tumba mirando atrás
recuerdo su aliento
cuando me abrazaba en las mañanas
llenándome de besos.
Aquel niño que fui, mira ahora
su rostro entre lamentos
no puedo creer que el sol
se extinga a lo lejos.
Mientras la gente
se adueña de mi sufrimiento
recuerdo sus poemas
encantadores de ensueño.
Y escapo de la realidad
tan sólo por un momento
trato de verlo caminar
alejándose de aquel féretro.
Pero despierto no puedo más
te vas sin más consuelo
ya Dios algún día me explicará
el porqué del tormento.
Sólo me queda el pensar
que algún día te veré de nuevo
pero es esta oportunidad
me despido con mi hábito negro.